Los actores se cubrieron con pieles para representar a los neandertales. | T. Ayuga

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Este jueves inició un viaje en el tiempo a través de la gastronomía. Un recorrido por la evolución humana que comprende miles de años, desde el pasado más remoto hasta el futuro del año 2200.

Afirman Víctor Calvo y Biel Jordà, creadores de The Food Line, que «no es una cena, es una experiencia». Son los impulsores de esta propuesta que mezcla teatro, gastronomía e historia y del que surge un viaje gastrotemporal. En el agroturismo Es Revellar Art Resort, en Campos, una veintena de comensales se enfrentó a todo un viaje en el tiempo, que se vive con los ojos, el oído y, sobre todo, con las papilas gustativas. Es el pistoletazo de salida de estas rutas, a las que puede apuntarse cualquier gastrónomo que busque teatro, historia y una nueva experiencia.

El proyecto de The Food Line incluye el trabajo de la productora Neus Ribas. Las rutas guiadas se hacen en catalán, castellano e inglés, el cocinero Toni Pinya ha participado como asesor gastronómico y Manuel Calvo, catedrático de Historia de la UIB, ha aportado su visión como historiador y arqueólogo para trazar un viaje veraz por la evolución humana.

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Presentación de la comida del Antiguo Egipto.

La ruta muestra el apetito gourmet de los australopitecos, el buen paladar de los persas, egipcios y romanos, o el rastro de la Edad Media en el recetario insular. The Food Line propone a un reducido grupo de comensales un menú histórico-teatral con diez platos salados, cuatro postres y siete bebidas.

Recorrido

Para descubrir el lado gastronómico de la evolución humana, los comensales recorrieron los jardines del agroturismo Es Revellar, con 30.000 metros cuadrados, donde se presentaron los diecisiete espacios históricos en los que tres actores introdujeron a los comensales en un juego culinario, que implicaba, por ejemplo, reproducir un banquete en Versalles.

Biel Jordà, director de teatro, dirige a los actores Toni Sastre, Pau Pascual y Mano Palacios, maestros de ceremonia vestidos por María Miró, que dieron paso a los platos cocinados por el chef Tolo Julià, de Es Revellar. El viaje comenzó hace cuatro millones de años, con los australopitecos, y el plato servido fue una mora, hierbas y una nuez (con su cáscara). Luego pasaron a los neandertales, nace la ganadería y la agricultura, y se ofreció brocheta de cordero, pan acimo y humus. Los actores salieron al jardín envueltos en pieles para escenificar a aquellos hombres que surgieron hace 230.000 años en Europa.

Llegó el turno del Antiguo Egipto, y ante una pirámide, los comensales degustaron hidromiel. La velada continuó entre juegos y adivinanzas propuestas por los actores, que conducen ese viaje en el tiempo, y en cada nueva época hubo cambio de vestuario y de música. Al llegar a la cultura hebrea, apareció la fava parada, y con la cultura árabe, los dátiles. La cocina griega antigua llegó con hojas de lechuga con queso feta y aceite de oliva, productos básicos para el comercio helénico. El vino protagonizó la época romana, y el ‘asesino’ de Julio César ofreció a los presentes vino especiado, para beber sin suspicacias.

Horchata y shebakia con miel llegaron de la mano de la cocina musulmana. Y en el turno de la Edad Media, ‘enfermos de peste’ sirvieron sopas de ajo. Leonardo da Vinci fue el encargado de ofrecer pescado en el Renacimiento. Llegó el momento de cristianizar América, y los comensales subieron a un barco. Allí comieron un tumbet. En el barroco, el rey Luis XIV los invitó a un banquete en Versalles. El siguiente paso fue la era industrial, aparecen las conservas, pero a los comensales se les ofreció un puding inglés. La velada gastronómica siguió hasta nuestros días y más allá, en medio de un sinfin de sensaciones.

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Hace cuatro millones de años,
los australopitecos comían cosas tan sencillas
como hierbas, moras y nueces.

                         

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Los neandertales mejoraron la cocina.
En la foto, una brocheta de cordero.

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De la cultura hebrea es la ‘fava parada’. 

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Con los griegos, lechuga, queso feta y
aceite de oliva.

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Desde la cultura árabe, horchata
y dulce Shebakia con miel

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Sopa de ajo servida en tiempos de la Edad Media.