Antònia Oliver y Marga Sureda con una muestra de su producto estrella, la goma de garrofín para alimentación. | Lola Olmo

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Marga Sureda y Antònia Oliver son dos de las caras visibles al frente de la empresa CAROB, ubicada en Marratxí y fundada en 1976 con el propósito de elaborar goma de garrofín. Llevan casi medio siglo investigando y perfeccionando uno de los productos derivados de la algarroba más apreciados en el mercado por sus cualidades como espesante natural, estabilizador y agente gelificante. «Es uno de los hidrocoloides más antiguos utilizados en la industria alimentaria», explican. Dos décadas después de su fundación, la firma se trasladó a unas nuevas instalaciones en el polígono de Marratxí. Desde allí se han ido adaptando a las crecientes exigencias de calidad y competitividad que requiere la goma de garrofín para uso alimentario. «España es el segundo país de la zona mediterránea con una mayor extensión de cultivos de algarrobos y nosotros fuimos una de las primeras empresas en apostar por el potencial de la goma de garrofín», explican Sureda y Oliver.

Para acercar este producto apreciado en restauración profesional a las cocinas de cada casa, recientemente la firma ha iniciado una colaboración con el chef mallorquín Miquel Calent para difundir una serie de recetas fáciles de elaborar, en las que este ingrediente tiene un papel destacado. También la nutricionista Cati Palou ha diseñado elaboraciones con este producto de la algarroba en colaboración con la empresa marratxinera. Lasagna de berenjenas; brownie de chocolate negro, blanco y nuez de macadamia; merluza en salsa verde ; pimientos rellenos de carne; crema de champiñones o crema de guisantes son algunas de las recetas en las que la goma de garrofín aporta sus cualidades y que están desarrolladas en la web de la firma para quien desee elaborarlas en casa.

La goma de garrofín se elabora a partir de la semilla de la algarroba, que es la parte más cotizada de este fruto y cuyo rendimiento determina el precio que recibirá el payés por sus algarrobas. En los últimos años, la algarroba ha sido uno de los productos agrícolas más cotizados de cuantos se cultivan en Mallorca. «La campaña de este año aún puede sufrir variaciones, pero los precios serán elevados, similares al año pasado», apuntan.

De residuo a nutriente

La goma de garrofín se fabrica a partir del endosperma de la semilla de la algarroba. La piel sobrante en el proceso se compacta con un sustrato mineral para destinarlo a fines agrícolas como aporte de materia orgánica y minerales para la tierra y los cultivos. El otro subproducto resultante en la fabricación de la goma de garrofín, el germen de garrofín, tiene múltiples aplicaciones en alimentación y nutrición.

Todo el proceso de fabricación se realiza en Marratxí pero la proyección de la goma de garrofín tiene en Estados Unidos uno de sus principales mercados, de ahí que la firma disponga de un almacén en Baltimore.