Joan Bover, Rafel Bover y Damià Bover junto al cartel de la conferencia de ASCE en Colorado.

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En estos momentos en la finca de Son Durí el trabajo de recolección de melones y sandias llega a su fin. A partir de ahora el trabajo se centrará en la siembra de garbanzos o blat xeixa. La explotación de Son Durí surge con el trabajo de los dos hermanos, Joan (Porreres, 1966) y Damià (Porreres, 1965) y la ayuda de su padre Rafel (Felanitx, 1966). Durante años la familia Bover estuvo al frente de la explotación de vacuno del Hort de Sant Martí. Fue entre los años 1971 y el 1992.

Pero más allá del día a día agrario y el trabajo de la tierra en Son Durí también preparan su presencia en una importante conferencia. Será en abril en Colorado. El Earth and Space 2022, un congreso que organiza la Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles, en inglés American Society of Civil Engineers (ASCE). Damià Bover lleva más de una década detrás de la innovación agraria. Sus inventos, sus máquinas que funcionan con energía solar han llamado la atención de numerosos científicos e investigadores. Pero ahora, después de años de trabajo, Bover se encuentra en un impás en el que ve como su innovación atrae a ingenieros de Alemania o Estados Unidos pero en cambio en la Isla no se le da su merecido reconocimiento.

«En los inicios recibí el apoyo de distintos puntos del Estado, más adelante fue en Alemania o en Estados Unidos donde han reconocido mi trabajo y me han dado el calificativo de inventor. Pero aquí en Mallorca nadie entendía, ni entiende, aún ahora, nada de lo que hago». Para Bover «los estudiantes de ingeniería deberían participar de estos congresos» en los que de verdad se dan pasos hacía el futuro y «no conformarse con acudir al Dijous Bo a ver la nueva maquinaria».

En estos momentos todo el trabajo realizado por Damià Bover pasa por las cámaras con la realización de un documental sobre su trabajo y sus inventos. «Mis herramientas son básicas para la adaptación al cambio climático. Su consumo es cero». «Además -añade Bover- en estos momentos la COVID-19 ha abierto el proceso hacia la transición ecológica, pero no solo en la agricultura, en las plantas, también en todo lo que la envuelve, desde la maquinaria hasta a otros elementos».

Entre los sueños de Damià Bover hay dos hitos que le sirven para continuar su trabajo que ve que puede ser muy útil. Uno de ellos sería poder llevar una de sus máquinas hasta África. La herramienta con las placas solares además de servir para arar los campos también supondría dar una fuente de energía a los pueblos rurales del continente africano. La otra ilusión seria la de construir una de sus máquinas en Colorado. Cuenta con el apoyo de distintos ingenieros y conoce los materiales y las herramientas con las que construir nuevos prototipos. Con dinero, Bover, podría sacara adelante sus ideas. Por ello invita a las personas que tengan curiosidad y ganas de aprender a pararse en Son Durí (antes del restaurante Es Cruce).