En otras zonas hay plantaciones de hace más de cien años. | Redacción Part Forana

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En Mallorca hay grandes extensiones de pinares, pero a diferencia de otras regiones del Mediterráneo no hay muchos ejemplares del pino piñonero (Pinus pinea), pi ver en catalán, una variedad conocida –y de ahí su nombre– del hecho de que produce como semilla sabrosos piñones consumidos por los humanos desde tiempos inmemoriales; un producto que se tiene que importar y que sería una salida –a años vista– a terrenos poco fértiles agrícolamente. Para dar a conocer el cultivo del pino piñonero en gestión ecológica, la Associació de Productors Ecològics de Mallorca (APAEMA) ha organizado un curso dirigido a los agricultores mallorquines y que ha sido impartido por la investigadora Neus Aletà.

Se han tratado las preferencias climáticas, la nueva plantación, la multiplicación y el cambio varietal, la conducción de los árboles, la poda, las preferencias en fertilización, la recogida y la comercialización.

La presencia del pino piñonero en Mallorca es más bien testimonial. Hay quien tiene varios ejemplares sembrados, más como ‘decoración’ que no por producción. Hay otras especies europeas de pino cuyos piñones también se pueden comer pero son mucho más pequeños y las de piñón grande que se explotan comercialmente suelen ser las especies afganas, rusas, chinas o coreanas y no tienen las mismas propiedades que las del Pinus pinea de la cuenca mediterránea.

El técnico de APAEMA, Miquel Serra, explica que en otras zonas fuera de la isla hay grandes bosques que se plantaron hace unos 100 años de esta variedad que están produciendo. Las pocas plantaciones que hay son más bien de modo experimental. A largo plazo es rentable su siembra, siempre que sea más de una hectárea. «A partir de entre 10 y 20 hectáreas con el trabajo que conllevaría ya se le puede sacar más beneficio que la inversión que supone», explica Serra. Comenta que el piñón es el fruto seco más caro del mundo. Se paga a 65 euros el kilo y es un precio muy estable, sin grandes fluctuaciones. Supone entre el 2 % y el 5 % de la piña verde, que ésta se paga a 1,18 euros el kilo.

El pi ver es un árbol que no necesita tierras que sean ácidas y está totalmente adaptado a al suelo y climatología de Mallorca, así como a la sequía del verano, aunque le perjudica que no llueva en primavera y la producción baja. Extiende una raíz bastante ramificada y no pivotante, lo que posibilita que cuando hace un vendaval sea fácil de tumbar.
Miquel Serra explica que «el pino está hasta quince años para sacar las flores masculinas que son las que polinizan las hembras. Esto alarga mucho el período de inicio de la producción, pero se solventa injertando y si se siembra ya injertado, a los seis años puede empezar a producir».

Otra característica es que la piña desde que empieza a formarse como piña hasta que se recoge pasan tres años.