Zona Vips - Discreto

Rihanna lleva a su padre ante los TribunalesDiscreto

Rihanna lleva a su padre ante los Tribunales

Rihanna ha comenzado el 2019 con bastante mala pata. La artista se ha visto obligada a demandar a su padre, Ronald Fenty, por la utilización de su nombre sin su permiso. Como detalla la revista ¡Hola!, el progenitor de la estrella musical habría creado en 2017 la empresa Fenty Entertaiment para firmar contratos en nombre de su hija sin que esta tuviera ningún tipo de conocimiento.

Ronald habría llegado a negociar una gira de conciertos de Rihanna por Latinoamérica por unos 13 millones de euros, dos shows en Los Ángeles y otro en Las Vegas por más de 300.000 euros. En la demanda, presentada en la corte federal de Los Ángeles (California), los abogados de la cantante ha señalado que "a pesar de que el señor Fenty es el padre de Rihanna, él no tiene y nunca tuvo autoridad para actuar en nombre de ella".

Este enfrentamiento judicial supone un nuevo revés para la complicada relación de Rihanna con su padre. Aunque en agosto de este pasado año, la de Barbados presumió de foto con él, ahora parece que su relación está completamente rota.

Noticias CuatroDiscreto

Cuatro se queda sin informativos

Un hecho «inédito en nuestro país», al ser «la primera vez que una cadena generalista cancela los informativos».

Discreto

Recibiendo el 2019

En estos días, como no podía ser de otra manera, toca hablar del Nuevo Año que se avecina y de todo lo que terminará con el viejo que ya está a punto de dejarnos.

En estas fechas es muy habitual hablar de balances, de objetivos cumplidos, de todo lo que hemos conseguido y lo que no, de lo que queremos conseguir en el próximo año, de deseos, de resultados, de planificación…

Seguro que, a poco que busquemos, encontraremos mucha información relacionada con esos temas y, además, a buen seguro que nos llegará, aunque no la busquemos. Es fácil que por nuestro correo electrónico, nuestras redes sociales o por cualquier otro medio nos bombardeen con ello, así que yo, por esta vez, he preferido no hacer lo mismo y enfocar el cambio de año de otra manera, quizás menos habitual.

Siempre solemos fijarnos en lo que nos falta, en lo que aún no tenemos, pero queremos conseguir. Si hacemos balance del año que nos deja, miramos lo que hemos conseguido y lo que nos ha faltado conseguir, analizando el motivo, para que no vuelva a suceder en el futuro. Si planificamos los objetivos para el Año Nuevo, también nos centramos en todo aquello que queremos que llegue a nuestra vida, lo que queremos conseguir, lo que nos haría felices alcanzar.

Por supuesto, eso no es nada malo, si es algo que elegimos. El problema es que, la mayoría de las veces, no somos conscientes de que andamos todo el tiempo centrándonos solo en todo aquello que nos falta y que no tenemos y obviamos todo lo demás.

A mí en esta ocasión, a modo de reflexión, me gustaría darle la vuelta a este enfoque y, desde el minimalismo, simplificar las cosas y proponer poner la mirada por una vez en lo que nos sobra y en todo lo que podemos soltar y liberar en nuestra vida. Es decir que, en lugar de centrarnos en lo que nos falta, por una vez, nos centremos en lo que nos sobra.

Acostumbramos a acumular muchas cosas que, realmente, no necesitamos, pero que, en cierta forma, nos dan una falsa sensación de seguridad, de bienestar, incluso de felicidad. De hecho, ese es el recurso que suelen emplear en las campañas publicitarias para incitarnos a comprar: nos venden que tener esto o aquello, nos hará más felices. Y, normalmente, lo creemos y acabamos comprando muchas cosas que, en realidad, no nos hacen falta.

Pero, ¿y si fuera al revés? ¿Y si tener menos, nos aportara más? ¿Cómo nos haría sentir el poder liberar nuestros espacios abarrotados? ¿Cómo sería abrir nuestro armario y que no estuviera todo amontonado y lleno de ropa? ¿O que en nuestra casa los muebles no llenaran todo el espacio? ¿O que nuestro ordenador o nuestro móvil no estuviera todo lleno de archivos?

Y, hablando no solo de cosas, sino de todo lo demás, ¿cómo sería ver menos noticias? ¿O hacer menos actividades? ¿O liberarnos de compañías, o de planes, o de hábitos que no nos ayudan, sino que nos lastran e interfieren en nuestro bienestar? ¿Qué sensación nos daría tener nuestra agenda con muchos espacios libres para poder dedicar nuestro tiempo a hacer todo aquello que nos hace más felices?

Pensemos por un momento si, al vivir inmersos en esta sociedad consumista y materialista nuestra, no nos estamos olvidando, sin darnos cuenta, de la libertad última de poder hacer con nuestro tiempo y con nuestra vida lo que realmente queramos.

Y, aún me gustaría ir un paso más allá. Después de dejar de necesitar y de acumular cosas, contactos, actividades, etc., y después de liberarnos de otras tantas que, al pensar en ello nos hemos dado cuenta de que nos sobran y no queremos que estén más en nuestras vidas, ¿qué tal si centramos la mirada en lo que queda?

Si lo hemos hecho bien, lo que quedaría entonces sería lo esencial. Eso que nos llena, que nos hace felices, que nos pone una sonrisa en la cara, que nos proporciona paz, alegría, placer, bienestar, felicidad o cualquier otro sentimiento positivo.

Propongo pues, para despedir el 2018 y darle la bienvenida al 2019, que decidamos con conciencia qué queremos que esté realmente en nuestra vida y qué no. Y que nos demos cuenta de cuántas cosas buenas tenemos ya en ella de las que, normalmente, no somos conscientes y que no llegamos a valorar como se merecen. Cosas como la salud, la amistad, el amor, la diversión, la cultura, el conocimiento…

Si miramos a nuestro alrededor veremos qué afortunados somos y qué enorme suerte tenemos de tener todo eso que nos parece tan básico que ni siquiera vemos, pero que, para muchos, sería un tesoro muy valioso de conseguir porque es inalcanzable: una vivienda, un plato de comida caliente, una cama, ropa de abrigo, zapatos, acceso a la escuela, agua potable, un sistema sanitario, medicamentos, luz…

La mayoría de las veces, lo más valioso es aquello que no se puede comprar: el tiempo que pasamos con nuestros seres queridos, las experiencias inolvidables, los momentos compartidos, todo lo que aprendemos que nos enriquece por dentro…

Que el 2019 llegue cargado de todas esas cosas para todos. ¡Feliz Año Nuevo!

Y tú, ¿cómo vas a recibir el 2019?


Soy Ana Costa, psicóloga positiva, especialista en mindfulness y en desarrollo personal. En mi página web http://zonamindful.com/ comparto recursos y estrategias para aprender a minimizar el estrés, a reforzar la autoestima y a tener una vida más plena, serena y feliz
La gala final de OT adelanta los temas para 'Eurovisión 2019Discreto

La gala final de OT adelanta los temas para 'Eurovisión 2019'

Anoche Famous se convirtió en el ganador de Operación Triunfo 2018 y mientras que los triunfitos celebraban la victoria del joven, RTVE puso a disposición de público las 17 canciones preeseleccionadas para representar a España en Eurovisión.

Aunque solamente se ha lanzado un minuto de cada tema, los eurofans pueden empezar a votar sus favoritos para representarnos en Israel. Dicha elección se cerrará el próximo 2 de enero de 2019 y las tres canciones que cuenten con más puntuación se clasificarán directamente para la gala OT Eurovision en la que se elegirá la canción española para Tel Aviv 2019.

Como en toda esta edición, el reparto de canciones no ha estado exento de polémica. Y es que los seguidores de OT criticaron la adjudicación de hasta tres temas a Miki, mientras que África, Alonso y Dave se quedaron a las puertas de poder defender alguna canción. El director de Gestmusic, Tinet Rubira, justificó esta decisión alegando que los tres triunfitos se habían se habían quedado sin canción porque "ninguna de ellas encajaba con sus voces".

Por el momento, las redes sociales han manifestado su favoritismo hacia la canción Muérdeme de María Villar. Un tema con ritmos urbanos y latinos que se ha convertido en toda una sensación pese a llevar muy pocas horas en las plataformas.

Fracisca Marí: "A casa érem 8 germanes i cada dia hi havia finestrers que tataven per la cuinaDiscreto

Fracisca Marí: "A casa érem 8 germanes i cada dia hi havia finestrers que tataven per la cuina"

Fracisca Marí Marí recorda amb molta alegria els seus dies de joventut a Can Toni Miquel, el casament de la vénda de Cas Ripolls del poble de Sant Joan on nasqué el 1933. I no és per a menys, ja que a ca seva foren nou germans –amb vuit al·lotes i només un al·lot– sent ella la quarta més gran. «Passàvem el dia rient i barallant i no pareix que haguéssim passat mal temps, però treballant cada dia com a negres», recorda na Fracisca.

Tot i ser una família tan nombrosa i que en aquell temps no hi havia gaire abundància, na Fracisca assegura que no es passava fam. «Jo no he vist passar mai fam, però no menjàvem el que volíem sinó el que teníem. Teníem una manada de bestiar i fèiem formatges i matàvem un anyell en voler però no en podíem guardar la meitat perquè no teníem ni congelador ni nevera. Si bé és cert que amb tots els que érem no necessitàvem gaires dies per menjar un anyell», apunta na Fracisca.

Sense escola

La Guerra Civil provocà que na Fracisca no pogués anar a escola. «Les dues germanes més grans i els més petits sí que hi anaren però els d’enmig no poguérem perquè va entrar el Moviment i hi havia temporades que no hi havia mestre», explica. No obstant això, la germana més gran, na Maria, «a les nits ens ensenyava de tot, també a cosir. Almenys sabíem posar el nostre nom perquè llavor deien que les dones no havien de mester anar a escola».

Havent-hi tantes dones a una casa, era habitual en aquells temps que els joves del poble anassin a la casa a fer bromes sovint. «No ens deixaven festejar cada dia, només els diumenges i no tots els dissabtes, però finestrers n’hi havia cada dia: a la cuina hi havia dos finestres i sempre hi havia caparrots que tataven», explica. Fins i tot una vegada arriaren pel fumeral una gavardina i una manta «que si no les haguéssim salvat, s’haurien cremat».

De fuita

Na Fracisca es casà ben joveneta amb en Joan de Can Pou després de festejar-hi un parell d’anys i de fugir amb ell. «Hi va haver una persona que em va començar anar darrere per fer-me casar amb un altre i jo no volia, així que vaig fugir amb ell», assenyala.

Na Fracisca d’en Pou cosí durant molts anys i va ser de les primeres que començaren a confeccionar moda Adlib. «Fèiem camises de dormir de Can Mestressó, després férem mocadors i al final vaig fer molts sous amb na Maria de ses Figueretes, on fèiem tota classe de roba. Llavor no li dèiem Adlib perquè no havíem sentit a dir aquest nom mai; per naltros era la roba de sempre», afegeix.

La gran afició de na Fracisca sempre ha estat el ball de saló: «No anàvem a dormir cap dia que no balléssim abans».