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«Es totalmente falso que yo haya intentado presionar a una imputado. Yo soy abogada y no puedo poner en juego mi carrera profesional». De esta manera contundente se defendió ayer Aina Castillo, portavoz del PP balear, ante la supuesta investigación de la Guardia Civil que la implica en relación a la causa sobre el patrimonio de Jaume Matas.
Al parecer, la Guardia Civil pinchó una llamada entre Rafael Perera, abogado de Matas, y la esposa del ex president, Maite Areal, según la cual se podría interpretar que Castillo pudo influir en una imputada -la propietaria de una tienda de electrodomésticos- para que declarase a favor de Matas. Castillo negó este hecho y dijo que espera ser citada lo antes posible por el juez Castro para contar su versión de los hechos.
Gestiones
Según ha podido saber este diario, Castillo no tiene ninguna relación con la propietaria de dicha tienda de electrodomésticos de Inca sino con su marido, Antoni López, que fue gerente del PP. Castillo y López son amigos desde hace años y han sido compañeros de trabajo. No obstante, Castillo ni conoce a la comeciante, que declaró ante el juez Castro que había suministrado varios televisores a Matas en compensación por una deuda que ésta tenía con la familia del ex president. Castillo negó ayer a este diario de manera contundente que influyera en dicha comerciante para que cambiase su declaración. Castillo mostró su sorpresa ante el hecho que hayan aparecido informaciones vinculándola con este asunto cuando ella no ha recibido ninguna notificación del juez.