El tenista Fernando Verdasco mira hacia arriba tras vencer al tenista David Ferrer. | Efe

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El tenista español Fernando Verdasco venció a David Ferrer (6-7, 7-5 y 6-1) tras remontarle el set inaugural en la primera semifinal del Open BancSabadell - 58º Trofeo Conde de Godó, por lo que disputará la final en Barcelona ante Robin Soderling o Thiemo de Bakker.

El madrileño, que vio cómo se le iba la primera manga en un intercambio de rupturas de saque, resurgió en las dos mangas siguientes para hacerse con un sufrido triunfo. Tras más de 2 horas y media de vibrante encuentro, la calidad de Verdasco y el bajón de Ferrer en el tercer set decantaron el choque.

Durante la primera manga, ambos se mostraron muy imprecisos con su servicio, lo que dio lugar a un carrusel de rupturas que les llevó a la muerte súbita. Ahí, Ferrer se mostró más sólido y se deshizo de Verdasco, que acabó sucumbiendo (7-3).

Tras el varapalo, el madrileño saltó a la pista con la clara intención de reactivar su juego directo y empezó dominando en el marcador, pero pronto se encontró con un Ferrer sólido, que le rompió el servicio. Sin embargo, cuando Ferrer tenía encarrilado su pase a la final, perdió su saque en el octavo juego y se empezó a desesperar. Verdasco superó sus errores no forzados e igualó el choque tras aprovechar su quinta bola de set.

Ferrer acusó el golpe de haber perdido su ventaja en la segundo set y Verdasco no encontró oposición en el de Jávea. El de Boadilla armó el brazo y apabulló a un impotente Ferrer, superado por el manual de juego del madrileño, que certificó su pase a la final dejando buenas sensaciones.

Soderling

El sueco Robin Soderling fulminó, en una hora y dieciséis minutos, a la revelación del Godó, el holandés Thiemo de Bakker (6-1 y 6-4), y mañana se medirá al español Fernando Verdasco en la final del torneo barcelonés.

Soderling, segundo cabeza de serie y octavo jugador mundial, no tuvo oposición en De Bakker, sobre todo en el primer set, que se adjudicó en poco más de media hora y sin ceder ni una sola vez su servicio.

Parecía el que el sueco finiquitaría el encuentro por la vía rápida cuando arrancó la segunda manga con dos rupturas de saque consecutivas y un claro 4-0 en el marcador. Sin embargo, De Bakker todavía daría algo de guerra antes de entregar la cuchara.

Mejor con sus servicio y sobre todo, menos errático en el intercambio desde el fondo de la pista, el holandés aprovechó un exceso de relajación de su rival para ponerse 4-3. Eso alertó al sueco, quien volvió a exhibir toda su potencia con la derecha para cerrar el choque por 6-4.