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Las fotos de Michael Jackson muerto en una cama de hospital, contrapuestas con imágenes del cantante de «Thriller» ensayando un día antes de su deceso, dieron inicio el martes a una emotiva sesión del juicio por homicidio contra el médico que lo estaba tratando.

En las primeras declaraciones más de dos años después de que Jackson sufriera un paro cardíaco por sobredosis de fármacos, el fiscal David Walgren dijo al jurado que la estrella de pop «literalmente puso su vida en manos del doctor Conrad Murray».

Pero agregó: «Esa confianza inmerecida tuvo un costo demasiado alto. Esa confianza inmerecida en manos de Conrad Murray le costó la vida a Michael Jackson».

Murray niega el cargo de homicidio involuntario pero se enfrenta a una pena de prisión de hasta cuatro años si es declarado culpable.

El médico admitió que le suministró propofol como ayuda para dormir.

Pero se prevé que su equipo de abogados defensores argumentará que no se trató de una dosis fatal y que debido a su adicción a varios analgésicos y sedantes, el propio Jackson, de 50 años, tomó el propofol adicional que, junto con otros fármacos en su sistema, causó su muerte.

Los padres de Jackson, Joe y Katherine, sus hermanas Janet y La Toya, y otros miembros de la familia asistieron al juicio, que podría durar hasta finales de octubre y que va a ser televisado en directo.

Una decena de fanáticos se congregaron fuera del tribunal con flores, imágenes del cantante y carteles pidiendo «Justicia para Michael».

Murray entró a la corte por una puerta lateral, evitando la presencia de los medios. Varias personas acudieron al lugar a mostrarle su apoyo.

IMÀGENES DE JACKSON SIN VIDA

El cuerpo sin vida de Jackson fue hallado en su mansión alquilada de Los Angeles, a tres semanas de realizar 50 conciertos en Londres de su espectáculo llamado «This is it».

Walgren abrió el caso de la acusación mostrando al jurado una foto de un delgado Jackson muerto en una camilla de hospital, junto a otra imagen de él cantando y bailando mientras ensayaba para los conciertos el día anterior.

La grabación de los ensayos se convirtió en una película póstuma sobre los conciertos, que fue lanzada en el 2009 y se convirtió en un éxito de taquilla.

El juzgado espera escuchar los testimonios del personal de emergencias que llevó a Jackson al hospital, expertos médicos, el coreógrafo del cantante y de la novia de Murray.

El primer testigo de la acusación se espera que sea Kenny Ortega, coreógrafo y director de cine que fue contratado para poner en escena los conciertos en Londres y que estaba realizando ensayos con Jackson en Los Angeles.

El famoso abogado Mark Geragos, que representó una vez a Jackson y que ha seguido de cerca el caso penal contra Murray, dijo que la hija de Jackson, Paris, de 13 años, también podría ser llamada a testificar, en lo que probablemente sería uno de los momentos más dramáticos del juicio.

«Ella no sólo tiene cosas que decir, si no que puede decirlas de una forma convincente», dijo Geragos a Reuters. Paris Jackson estaba en la casa cuando el cantante murió.

Geragos dijo que cree que los fiscales podrían tener dificultades para obtener una sentencia condenatoria y que es más probable un jurado dividido que no dé un fallo condenatorio o se decante por la absolución.

«Los jurados se resisten a condenar a los médicos en este tipo de situaciones», agregó Gerados y añadió que muchas veces los jurados no quieren cuestionar a los doctores.

Las respuestas del jurado de 12 personas a preguntas hechas públicas la semana pasada muestran que ninguno de ellos había tenido malas experiencias con los médicos.