TW
1

La Fundación Kovacs, especialista en dolencias de la espalda, recuerda que, para preparar la vuelta al cole y a la hora de comprar el material escolar, es importante tener en cuenta que por lo que se refiere al peso de las mochilas de los estudiantes, la comunidad científica internacional recomienda que la carga que el niño transporte no exceda el 10 por ciento de su peso corporal.

Por tanto, lo ideal sería reducir el peso de la carga que transportan los escolares y la duración de su transporte, por ejemplo mediante la instalación de taquillas en los colegios o fraccionado en varios volúmenes los libros de texto.

Ruedas

Si el material escolar debe cargarse, lo mejor es que la espalda no padezca. Así, una mochila con ruedas, que permita estirarla en vez de cargarla, es la mejor alternativa, especialmente si permite ajustarla a la altura del niño, de modo que pueda arrastrarla de manera cómoda y ergonómica.

Si la mochila es de tirantes, en contra de lo que se recomienda habitualmente, lo mejor no es situarla tan arriba como sea posible (entre los omóplatos o paletillas), sino abajo, en la zona lumbar o entre las caderas, y llevarla sujeta tan cerca del cuerpo como sea posible para que la espalda del niño no sufra.

Asimismo, desde la Fundación Kovacs recuerdan que una intervención tan sencilla relacionada con el mobiliario escolar, como sustituir las sillas por modelos de altura regulable y con ruedas, permite a los escolares adoptar la postura correcta y reducir de este modo la carga que soportan sus discos intervertebrales lo que a la larga les puede provocar dolor.

En contra de lo que se ha recomendado durante años, el reposo en cama es inútil y perjudicial, e incluso durante el episodio doloroso es mejor mantener el mayor grado de actividad que permita el dolor.