Nuria y Jose Manuel, brindando tras la ceremonia religiosa. | M. À. Cañellas

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Toda mujer es protagonista en su boda, pero quién le iba a decir a aquella Nuria Fergó que se presentó al cásting de Operación Triunfo en 2001 que se acabaría casando en Palma bajo la mirada de decenas de objetivos fotográficos de prensa y curiosos al grito de «¡Guapa, guapa». Y así fue, a las 18.10 horas de ayer llegaba Nuria Fergó a la puerta del Palau de la Almudaina. Apareció en un lujoso Chrysler negro. Llevaba un vestido blanco de Pronovias con una larga cola. «Vengo atacada, con muchos nervios» aseguraba entre los vítores de la gente.
Dentro ya la esperaban todos los invitados y su futuro marido, José Manuel Maíz. El empresario mallorquín llegó junto a su madre vistiendo un traje negro de Javier Arnaiz.
La primera en llegar a la ceremonia fue la ex alcaldesa Catalina Cirer, que se personaba una hora antes que la novia junto a dos de sus hijas. Fue testigo del novio.
El momento más emotivo y aclamado por los centenares de curiosos que se plantaron frente a La Almudaina fue la llegada de Chenoa, Rosa y Gisela. Las tres, testigos de la novia, llegaron juntas y «muy contentas».
«Nerviosa pero feliz, voy a llorar seguro», admitía Chenoa. «Muy contenta y feliz de ver también a mis amigas», aseguraba Rosa. Gisela, a la que vimos con un vestido de Pepe Botella y un bolso de Bimba y Lola, fue más reservada a la hora de hablar. También pudimos ver a Àngel Llacer tan alegre como tiene acostumbrado al público televisivo. «Ya era hora», exclamó, y a Lorena Bernal junto a Mikel Arteta: «No es lo mismo venir de invitados que casarse», decía la ex miss España en referencia a su cercana boda en Mallorca.
Brindis
Una vez finalizada la ceremonia, lanzado el arroz y los pétalos y hechas las fotos de rigor, la pareja hizo un brindis a la salida del recinto medieval. Nuria contó que llevaba liguero azul y las joyas prestadas de Rabat. «Ahora sólo tengo ganas de estar con la familia», decía la cantante, y sobre su vestido: «Es sencillo, como yo, no quería ir disfrazada».