Inma Alonso es una pintora centrada básicamente en la luz, en sus matices, sus efectos y texturas. Y eso es lo que plasma a la perfección en sus obras. Los lienzos son fuentes de luz, algunos transmitiendo una sensación de reposo y serenidad, otros verdaderas explosiones luminosas que llenan al espectador de sensaciones. Veinte de estas obras son las que llenan los muros de Espai 32, en Pollença. Hechas durante su periodo más reciente de actividad, las obras de Inma Alonso transmiten el sabor particular de esas luces, especialmente, destaca la autora, las luces de un Marruecos mágico que la inspiró en una reciente estancia de la que volvió empapada de sensaciones profundas de aquella tierra. Todo ello puede contemplarse en esta galería hasta el 3 de octubre.