Fiestas de Sant Bernat en la Real. | Jaume Morey

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El Monasterio de Es Secar de la Real celebró este lunes por la tarde la tradicional romería y la bendición de la alfabeguera en víspera de Sant Bernat. A las seis de la tarde comenzó la celebración de la revetla de Sant Bernat, que se inició con la llegada de  doce carros y carretons típicos mallorquines, preparados y adornados para concursar. En la mayoría de los carros viajaban niños vestidos con la indumentaria tradicional pagesa. Durante todo el desfile los concursantes y el público pudieron disfrutar de la música de los xeremiers. Este año el grupo estaba formado por músicos de varios puntos de la Isla.


El premiado

El premio al carro más vistoso fue para el de Xisco Miralles, que durante el camino  sufrió un percance:  se le rompió una correa de amarre y su mulo, Menut, se puso nervioso, pero Xisco supo mantenerlo tranquilo y continuó elegantemente el camino. Recibió una figurita de barro como recompensa.

A las siete de la tarde se iniciaron las actividades, entre los que se incluyeron un taller de barro, en el que participaron numerosos niños; los bordados mallorquines, un mercado solidario, cuyos beneficios serán destinados a los más desfavorecidos; un mercado de productos locales y de prendas de vestir, además, de la inauguración y la visita guiada de una exposición de arte.   Entre los numerosos asistentes que participaron en el evento se encontraba el vicepresidente del Consell, Joan Rotger, quién siguió todo el evento muy de cerca acompañado por el párroco de la iglesia. Finalmente, a las siete y media de la tarde llegó el momento más esperado, en la iglesia del monasterio:  el oficio de vespres cantades y el la bendición de ramitos de albahaca, que fue acompañado por los cantos de la Coral Parroquial. La revetla finalizó con la celebración de Sant Bernat con las actuaciones de los grupos musicales Estol de Ponent y Al-Mayurqa, que consiguieron que el público cantara y bailara al ritmo de sus canciones.