Un hombre muestra su bolsa al salir de una tienda H&M tras el lanzamiento de la colección de Versace para H&M, hoy jueves 17 de noviembre de 2011 en Duesseldorf. | ROLF VENNENBERND

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Ni la prima de riesgo ni la tasa de paro han impedido que la colección de Versace para H&M arrase en España gracias a la fidelidad de sus más devotos que no dudaron en pasar la noche al raso para adquirir las prendas fetiche de la firma.

«Las prendas más representativas se han agotado en unas horas, y ha llamado especialmente la atención la gran afluencia de público masculino, que tenían muy claro lo que deseaban comprar», ha confirmado hoy Íñigo Saez, jefe de prensa del grupo sueco H&M».

Multitud de personas, desde estudiantes hasta la «fashion victims» más entregadas acudieron al reclamo de la promoción «low cost» de unas de las firmas de moda más exclusivas y abarrotaron hoy los centros en España que acogían esta denominada «colección cápsula».

«En solo dos minutos he conseguido el bolso que quería y un calzoncillo para mi novio», ha dicho, emocionada y nerviosa, Rocio, una joven que junto a su pareja Daniel Tebar, de 21 años, ha pasado la noche en el numero 32 de la Gran Vía madrileña.

«ÑUff, mi madre me mata!», ha comentado entre risas, Saray Álvarez, una estudiante de 19 años, que se ha comprado un vestido, una chaqueta de cuero, un anillo y un colgante, todo con el sello Versace, por 700 euros.

Nerviosas e ilusionadas, dos amigas de Burgos, hacían cuentas de lo que se habían gastado en «cinco minutos muy estresantes», tiempo suficiente para conseguir su objetivo.

«Me he comprado un chaleco de pelo largo, una camiseta y una anillo por 300 euros», ha dicho Anabel, una de las jóvenes burgalesas que ha invertido tres días de sus vacaciones para viajar a Madrid, «únicamente para comprar Versace 'low cost'».

«He pedido un día libre en mi trabajo y he hecho noche en la calle para adquirir dos camisetas, un anillo y una pulsera que tenía muy controladas por la web», ha comentado, por su parte, Verónica Jaén, de 33 años.

La colección está dominada por el cuero, las tachuelas y los colores vivos que se instalan en vestidos de corte roquero, camisetas metálicas y pantalones tipo punk.

La propuestas para hombre, mucho más llamativas que las de la mujer, recuerdan el desenfadado estilo «Miami Beach». Así sobre las perchas colgaban jerséis con estampados de palmeras, cazadoras y pantalones de cuero con herrajes y camisetas con estampados 'op-art'.

«La cazadora de cuero y la 'bomber' se han agotado rápidamente, eran prendas muy deseadas», ha afirmado Toni Sánchez, responsable de la firma, quien ha recordado «que la colección presenta 40 prendas y 20 accesorios para mujer junto 20 creaciones y 10 complementos para hombre, con precios desde los 14,94 euros de un calzoncillo hasta los 349 euros de un 'trench' de piel».

Minutos antes de abrir las puertas al público en la tienda de la cadena sueca en la Gran Vía de Madrid, la plantilla de H&M, ataviada con llamativas camisetas creadas por Donatella Versace, aplaudía a la gente, mucha de la cual había aguardado la cola estoicamente desde la tarde del día anterior.

Pero esas colas «ya no son tan llamativas» como cuando H&M inició sus colecciones de autor, «gracias al sistema de turno mediante pulseras que permite la entrada a clientes de veinte en veinte a la zona acotada», ha explicado Sánchez.

Ese método, ha subrayado, «ofrece las mismas oportunidades a los clientes que aguardan su turno». Clientes que solo contaban con diez minutos para adquirir, si lo deseaban, toda la colección, pero no podían repetir prenda.

Transcurrido el tiempo estipulado, los empleados disponían de cinco minutos para reponer la colección hasta fin de existencias.

«Pero en tan solo unas horas se han agotado las piezas más importantes», ha puntualizado Sánchez, quien ha asegurado «que para los empleados de H&M es un día muy emocionante y muy esperado, ya que no hay demasiadas oportunidades de tener un Versace por un módico precio».