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Con motivo de la celebración del 40 Aniversario de la refundación de Rotary Club Mallorca (1980-2020), se habían organizado una serie de actos y realizaciones a desarrollar a lo largo de 2020. Celebraciones necesarias para dar visibilidad al enorme trabajo que hace esta organización tan prestigiosa en todo el mundo y que reúne a muchas de las caras más conocidas de nuestra sociedad, pero la terrible pandemia que nos ha tocado sufrir desde el mes de marzo, les obligó a modificar totalmente el programa de actos inicialmente propuesto.

Uno de los más representativos era y fue la inauguración de un monolito con la rueda rotaria en el Paseo Marítimo de nuestra ciudad, diseñado por Jaime Martínez Llabrés, arquitecto y rotario. El monolito, situado en la rotonda del antiguo Palas Atenea, hoy Meliá Palma Marina, sede del Club, es conmemorativo del 40 Aniversario y consecuentemente de los 40 años de servicio del Club a la comunidad, y dedicado expresamente a los héroes protagonistas de esta pandemia que son los colectivos de homenajeados: sanitarios: médicos, enfermería, farmacéuticos, técnicos y auxiliares de enfermería; Ejército, Policía local, Guardia Civil, Policía nacional, bomberos, comunidad eclesiástica y personal de los distintos servicios y voluntarios. Gracias a la colaboración de la Autoritat Portuària, ya luce esplendorosa y bien visible la escultura en su ubicación.

A su descubrimiento e inauguración asistieron los representantes de los colectivos homenajeados, en un acto organizado con la máxima sencillez y corta duración posibles dotado, sin embargo, de la solemnidad que el festejo merecía. En una renovada sala blanca se juntó la Mallorca que tiene algo que decir bajo la atenta e inteligente mirada del anfitrión, pues estábamos en su casa: Gabriel Escarrer, elegante y en forma como en él es habitual. La delegada del Gobierno, Aina Calvo, fue la encargada de descubrir la placa conmemorativa de este monumento tan emotivo que premia a los que más lo merecen.