Unas 400 personas han participado de la marcha en el passeig Marítim de Palma | Joan Torres

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«Por la convivencia en Palma no al botellón ». Este fue el lema de la manifestación contra el botellón, organizada por la asociación de Comerciantes y Restauradores del Passeig Marítim -a la que también se sumaron otras entidades-, en la que participaron unas 400 personas. La protesta partió del muelle de las Golondrinas y transcurrió de forma pacífica hasta Autoridad Portuaria (competente de la zona en la que se realiza el botellón ), donde se leyó un manifiesto, y terminó en la plaza de Cort, donde se volvió a dar lectura y se entregó. En el texto se explicaba la necesidad de erradicar el botellón argumentando que daña la imagen de Ciutat y supone un coste económico importante para las administraciones, entre otros aspectos.

Contra el 'botellón'

«Contra el botellón , educación». «Por una Palma limpia, no al botellón». «Por nuestro turismo, no al botellón». «Calvo, escucha: Palma está sucia». Estas fueron algunos de los lemas que más corearon los manifestantes. Entre los asistentes destacaron empresarios y trabajadores de locales de ocio, restauración y establecimientos comerciales y hoteleros del Passeig Marítim; así como vecinos, jóvenes y padres acompañados de sus hijos. Estos últimos destacaron la importancia de educar a sus hijos en la cultura del respeto a los vecinos y concienciarlo de que el alcohol es perjudicial para la salud. Respecto a los jóvenes, había disparidad de opiniones. Así, al paso de la manifestación algunos se posicionaron a favor de prohibir el botellón en el Passeig Marítim; mientras que otros se opusieron a la prohibición, pero insistieron en la necesidad de que se recoja la suciedad que se genera.

Entre las personalidades que asistieron a la manifestación destacaron el presidente de la asociación de Comerciantes e Industriales del Passeig Marítim, Manuel Jiménez; la presidenta de la asociación hotelera de Palma, Marilen Pol; el presidente de Fomento de Turismo, Pedro Iriondo; el presidente de PIMEM, Juan Cabrera; y el presidente de Afedeco, Bartolomé Servera. Todos ellos coincidieron en la necesidad de prohibir el consumo de alcohol en la calle para acabar con el botellón . Por ello, consideraron que el borrador de ordenanza que aprobó la semana pasada la Junta de Gobierno es insuficiente y no solucionará el problema.

Los manifestantes destacaron que se está dando una imagen de Palma que perjudica al turismo. Así, Pol señaló que los turistas no quieren alojarse en los hoteles del Passeig Marítim por el ruido y la suciedad que genera el botellón . «El botellón tiene graves consecuencias. Los turistas tienen miedo, antes de hacer las reservas nos preguntan si el hotel está donde el botellón », aseveró la presidenta de la asociación hotelera de Palma, para quien «hay que tomar medidas más valientes» y «prohibir radicalmente el botellón ».

En el mismo sentido, Jiménez explicó que ha participado «en la redacción de tres ordenanzas y todas han quedado en un cajón. Esta ordenanza no solucionará nada; se va a seguir consumiendo alcohol, que es lo que distorsiona la convivencia». Además, instó a los asistentes a seguir manifestándose y los convocó para el próximo lunes en la plaza de Cort, donde harán botellón .

El teniente de alcaldesa de Mobilitat, José Hila, manifestó ayer su respeto por las manifestantes y los instó a aportar mejoras al borrador de ordenanza. Mientras tanto, recordó que se está aplicando un plan de acción los fines semana.

Respecto a la prohibición del consumo de alcohol en la calle, Hila apuntó que la ordenanza ya contempla medidas como prohibir las concentraciones de personas que molesten. El teniente de alcaldesa de Benestar Social, Eberhard Grosske, aseguró que prohibir el consumo de alcohol en la calle no es la solución.

Cuatro agentes del servicio de Policía de Paisano estuvieron el pasado fin de semana en el botellón del Passeig Marítim entre la 23:00 y la 2:00 horas con el cometido de identificar a menores de 16 años; no se encontró ninguno. Los agentes no pueden prohibirles consumir alcohol, pero sí detectar si tienen D.N.I. falso y si sus padres son conocedores de su participación en el botellón.