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El pleno del Consell de Mallorca fue, ayer, un festival de votaciones de todo tipo en la que no faltó, incluso, una alianza entre el conseller electo de ERC, Joan Lladó, y el PP que impidió completar el proceso de recorte al funcionariado de la institución.
El pleno se presentaba un poco tenso, tras el anuncio el día anterior, por parte de Jaume Font, de que iba a ser 'más cañero' con la presidenta Armengol y que votaría en contra del reconocimiento extrajudicial de un millar de facturas pendientes de pago. El PP cumplió su anunció pero las facturas se pagarán. El portavoz de UM, Antoni Pascual, anunció que «por responsabilidad» votaría a favor. No fue Font, sin embargo, el encargado de intervenir en este asunto, sino Pedro Alvarez. Cosme Bonet, conseller de Presidència, le recordó que muchos ayuntamientos, también los gobernados por el PP, recurren a este sistema.
PP y UM sí que votaron juntos, y la propuesta prosperó, a la hora de solicitar a la presidenta Armengol que redujera cargos, concretamente direcciones insulares y conselleries. Armengol, de todos modos, no tiene intención de iniciar este 'recorte'. Más, cuando lo que ayer acordó el Consell es no paralizar el proceso de llegada de transferencia, que es lo que proponía el PP, sino todo lo contrario.
Evitar duplicidades
El debate sobre las competencias del Consell y el papel que le corresponde en el organigrama institucional de Balears se ha cruzado con el tercer aniversario de la llegada de Francina Armengol a la presidencia. Se cumple el día 7.
El pleno aprobó analizar todo el proceso de competencias, pero sin paralizarlo, para evitar las duplicidades. Con todo, y como dejó claro el portavoz socialista Miquel Ramón, el debate sobre las duplicidades no tiene que ver exactamente con asumir más o menos competencias, ya que estas se dan en todas las instituciones. En el propio Consell hay departamentos en que se solapan competencias.
Por unanimidad, y a propuesta del propio PSIB, se aprobó una propuesta de resolución en la que se insta al Gobierno del Estado a «buscar mecanismos de flexibilidad» ante la imposibilidad de endeudarse por la crisis y se obligó a priorizar, «en estos momentos de dificultad» en su política social. Todo el pleno apoyó una propuesta de resolución del PP para crear una comisión para decidir por donde habría que recortar de cara al presupuesto del próximo año. De hecho, al PP se le aprobaron todas sus propuestas salvo la que pretendía paralizar el proceso de competencias.
Font, pese a elevar su tono el día anterior al pleno, se esforzó ayer en coincidir un momento con Armengol y decirle que seguía tendiéndole la mano.