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La tasa de criminalidad en Baleares se situó en 64 delitos por cada 1.000 habitantes, según el balance del Ministerio del Interior correspondiente al conjunto del año 2022. El indicador se sitúa por debajo de los valores medios que se registraban con anterioridad a los años de la pandemia. De enero a diciembre se contabilizaron en el archipiélago 75.942 infracciones penales, un 2,2 % menos que en el 2019, último año antes de la Covid-19. Hay que recordar que, en general, las restricciones de movilidad debido a la pandemia hicieron que el número de delitos y faltas se redujera notablemente en 2020 y 2021. En 2022, la criminalidad aumentó un 24,5% en relación al año anterior. Un total de 219 personas fueron detenidas e investigadas por cada 1.000 infracciones penales, y casi cuatro de cada 10 casos fueron resueltos.

Los hurtos son el tipo de delito más numeroso en el archipiélago, pese a reducirse, con 24.462 casos en 2022, frente a los más de 26.500 que se cometieron tres años atrás. Baleares encabeza junto con Cataluña (61) y Madrid (59), las autonomías con una incidencia de criminalidad mayor. Les siguen la Comunidad Valenciana (51), y Melilla y Navarra, con medias similares, de unos 50 casos por cada 1.000 habitantes. Por islas, esta tasa acumulada de los últimos 12 meses es de 64 delitos o faltas por cada 1.000 habitantes en Mallorca; de 79 en Ibiza; de 42 en Menorca y de 55 en Formentera.

En Palma la tasa de criminalidad es de 83 casos por cada 1.000 habitantes. De entre los municipios de más de 20.000 habitantes, otras localidades que superan la media balear son Alcúdia, Calvià, Ibiza, Sant Antoni de Portmany y Sant Josep de sa Talaia. Aun así, en la mayoría de casos, los indicadores de criminalidad de 2022 están por debajo de las cifras registradas en 2019, antes de la pandemia.