Medio centenar de integrantes de la banda motera de los Ángeles del Infierno, entre ellos algunos de sus líderes europeos, en el banquillo de los acusados. | ZIPI ARAGON

Frank Hanebuth, sentado en la primera fila del banquillo del medio centenar de acusados, estiraba las piernas mientras escuchaba los delitos que le atribuye la Fiscalía por los que afronta hasta 13 años de cárcel. Estaba tranquilo. El líder de Los Ángeles del Infierno en Mallorca merendó un sándwich de atún y, a media mañana de este lunes, bajó a la máquina de los cafés, situada en la planta -1, junto a la sala de prensa de la sede de la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares (Madrid), pero no tenía monedas y sus compatriotas tuvieron que dejarle dinero. El tribunal leyó las penas que el Ministerio Público solicita para cada uno de los 49 procesados tras una larga jornada de negociaciones y, a continuación, suspendió el juicio contra la supuesta organización criminal y sus colaboradores hasta las cuatro de la tarde.

El jefe de los Hells Angels, nacido en Hannover hace 58 años, comió con sus compañeros en el restaurante San Blas, un establecimiento ubicado en un polígono a 450 metros, y regresó a la Audiencia Nacional con las manos escondidas en los bolsillos de una gabardina negra. Una periodista alemana le preguntó si quería hacer alguna declaración para la televisión y el gigante respondió con un rotundo no.

Frank Hanebuth, líder de Los Ángeles del Infierno, junto a otros dos acusados a su llegada a la Audiencia Nacional este lunes por la tarde.

Fiscalía

El fiscal José Grinda leyó los acuerdos a los que llegó con los abogados defensores de los acusados tras reanudar la sesión por la tarde. Tres acusados siguieron el maratoniano juicio por videoconferencia. Un total de 34 acusados cambiaron abultadas penas de prisión por multas que ascienden a miles de euros. Todos se colocaron, uno por uno, frente al micrófono ante el tribunal y se declararon culpables de delitos como organización criminal, extorsión, blanqueo de capitales, prostitución o narcotráfico. Los procesados pidieron no acudir al resto de sesiones del juicio. Los representantes del Ministerio Público tuvieron en cuenta las circunstancias atenuantes de confesión y de dilaciones indebidas a la hora de llegar a los acuerdos por conformidad. El macrojuicio contra Los Ángeles del Infierno llega casi diez años después de que la Guardia Civil y la Policía Nacional desarticularan la supuesta organización criminal en Mallorca.

Operación Casablanca

El juez Eloy Velasco de la Audiencia Nacional coordinó la operación Casablanca que acabó cortando las alas a Los Ángeles del Infierno la mañana del 23 de julio de 2013. El líder, Frank Hanebuth, fue detenido en su mansión de 2,5 millones de euros en Lloret de Vistalegre. La finca se llamaba Son Paraíso y la había adquirido junto con Paul Engelke con el dinero procedente de las actividades delictivas de los Hells Angels. Hanebuth, que se enfrenta a una condena de 13 años de prisión, no quiso llegar a ningún tipo de acuerdo con la Fiscalía e irá a juicio.

Peticiones iniciales

Los hermanos Khalil y Abdelghani Youssafi, junto a otros acusados, abrieron una delegación de los Hells Angels en Mallorca que dirigía Frank Hanebuth, según recoge la Fiscalía en su escrito. Khalil, que afrontaba una petición inicial de 38 años de cárcel, ayer aceptó 12 años y tres meses que sustituirá por elevadas multas. Los hermanos mantuvieron las actividades de la banda en Platja de Palma a través de varios burdeles que servían como fuentes de financiación de la red. El Ministerio Público recoge en su escrito que tenían a diversas mujeres «bajo su control». Los Youssafi se encargaban de mantener, gestionar y pagar los alquileres de diferentes viviendas donde las prostitutas se alojaban e incluso les pagaban operaciones de cirugía estética para atraer a más clientes.

Procesados

Entre los 49 procesados hay dos agentes de la Policía Local de Palma y un sargento de la Guardia Civil de Calvià que están acusados de facilitar información a la temida banda de moteros para facilitar sus actividades a cambio de una serie de recompensas. La primera sesión del juicio contra Los Ángeles del Infierno finalizó ayer a las ocho de la tarde con 34 miembros y colaboradores de la red que se declararon culpables de varios delitos. Aceptaron penas de cárcel que sustituirán por multas y desalojaron la Sala tras un receso. Las defensas del resto de los investigados plantearon una serie de cuestiones previas como la impugnación de algunos informes policiales de agentes alemanes infiltrados.