Agentes de la Policía Nacional, durante una de las actuaciones realizadas en la sucursal de San Fernando. | Julio Bastida | PALMA

Violentos y peligrosos. Los okupas de la antigua sucursal bancaria de la avenida de San Fernando de Palma han vuelto a la carga. Además, con mucha fuerza e intentando acabar con la vida de los policías que les iban a detener.

A las 02.20 horas de la madrugada del sábado al domingo, agentes de la Policía Nacional acudieron a las inmediaciones de esta vía alertados por los vecinos. Al parecer, instantes antes, varios residentes habían logrado grabar con sus teléfonos móviles a cuatro jóvenes okupas manipulando los baúles de las motos que estaban correctamente estacionadas en la vía pública. De hecho, también pretendían llevarse alguna de ellas.

Cuando los ladrones escucharon las sirenas y vieron los luminosos de los rotativos policiales se dieron a la fuga a la carrera. A partir de ese instante se inició una persecución que finalizó unos metros más adelante, cuando los ladrones se introdujeron en la antigua sucursal bancaria okupada intentando refugiarse del asedio policial. Acto seguido, varios zetas rodearon el inmueble y pidieron a los chicos que salieran para proceder a su arresto.

La sorpresa fue mayúscula cuando desde el interior de local se escuchó a uno de los chicos, con acento marroquí, gritar: «Voy a salir con un cuchillo y os voy a rajar a todos». Los policías tomaron las medidas de seguridad pertinentes y con ayuda de escudos y las defensas en la mano indicaron a los okupas que depusieran su actitud violenta y salieran con las manos en alto. En ese instante y de forma sorpresiva, el ahora detenido salió con un machete y con una barra de hierro en la mano arremetiendo contra los policías. Los funcionarios policiales no tardaron en reducir al sujeto y proceder a su detención por un delito de robo y atentado contra agentes de la autoridad.