La procesada, este viernes, en una sala de lo Penal de los juzgados de Vía Alemania, en Palma. | J.P.M.

Un juzgado de lo Penal de Palma condenó este viernes a una mujer a 10 meses de prisión por agredir a una enfermera y a un celador del hospital de Son Espases la tarde del 23 de enero de 2021. Horas antes había quebrantado una orden de alejamiento respecto a su expareja y por ello también fue sentenciada a otro medio año de privación de libertad. La acusada, de nacionalidad colombiana, reconoció los hechos ante la jueza y dio el visto bueno al acuerdo alcanzado por su abogado con la representante de la Fiscalía y las acusaciones particulares. No entrará en prisión al quedar la pena suspendida por un plazo de dos años, en los que no podrá delinquir.

Los hechos se remontan a las 14.00 horas. En ese momento la procesada se personó en las inmediaciones de la casa de su exnovio, en el barrio palmesano de Son Cotoner, de la que tenía la prohibición de acercarse. Su antigua pareja avisó a la policía, que localizó a la imputada cerca del vehículo del chico. Los agentes lograron calmarla y abandonaron el lugar. Poco después se recibió una llamada de que la misma joven se encontraba en el suelo tras sufrir una cáida. Los funcionarios regresaron al lugar y tuvieron que solicitar la presencia de una ambulancia, que la trasladó a un hospital.

Al llegar a Son Espases la procesada empezó a dirigirse al personal sanitario al grito de «os voy a matar» y «os vais a enterar porque voy a saber quiénes sois». Cuando una enfermera se dirigió a atenderla la joven le dio un rodillazo en el abdomen y después la zarandeó y le escupió. Por allí se encontraba un celador, que también recibió varios golpes de la acusada. La sentencia emitida en el acto por la magistrada también contempla que la imputada no podrá acercarse a menos de 200 metros de la enfermera durante diez meses y deberá indemnizar al celador con 250 euros por las lesiones sufridas.