Vista general del juicio por el caso Cursach. | Europa Press

Catarsis final en el juicio del 'caso Cursach'. El juicio ha quedado visto para sentencia cerca de las dos de la tarde tras una serie de intervenciones emocionada de los acusados ya absueltos en el turno de última palabra. Todos ellos han repasado el «infierno» vivido durante años de instrucción y prisión preventiva y han agradecido al tribunal, la Fiscalía y las defensas su labor. «Vuelvo a creer en la justicia», ha sido una de las frases más repetidas.

Una de las intervenciones más intensas ha sido la del antiguo 'número dos' del Grupo Cursach, Bartolomé Sbert: «Estuve a punto de suicidarme, tenía la mano en la barandilla de un puente. He vivido el terror, tenía miedo». Relató que en prisión recibió una visita de su abogado, Antonio Martínez. «Me dijo que no veía delito por ningún lado pero que era la tormenta perfecta por el juez, el fiscal y los policías de Blanqueo», señaló. «Nos han arruinado».

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Antes habían hablado varios policías locales de Palma. El ex jefe de la Patrulla Verde, Gabriel Torres, relató un episodio en el que el fiscal Subirán acudió a poner una queja por ruidos contra una sucursal bancaria en su casa: «Le expliqué que era un procedimiento largo, a las pocas semanas comenzó a poner quejas, más tarde fue al despacho del jefe, Antonio Vera. Estaba fuera de sí. Su frase cuando salió fue: 'soy un perro de presa y cuando muerto no suelto, acuérdense'. Nos mordió mucho». Él fue a prisión, el intendente imputado y el policía que midió el nivel de ruido, también fue a la cárcel.

Por parte de los policías fueron constantes las críticas al ayuntamiento y en exigir al alcalde, José Hila, disculpas públicas por su actuación durante la instrucción. También las referencias a la exconcejala de Seguridad, Angélica Pastor. «Sacaron un rédito impresionante de fustigarnos en la plaza de Cort», señaló el agente Feliciano Franco. «La Policía Local de Palma puede volver a tener la cabeza alta aunque el alcalde todavía no ha dado la cara ni nos ha pedido perdón», añadió Rafael Amengual Henry.

Las intervenciones fueron muy emocionales, con lágrimas por parte de los ya absueltos. El momento seguía a la intervención del fiscal Herranz en la que reconoció que la acusación había sido «injusta». Gabriel Torres y otros agentes tuvieron un recuerdo para el policía Rafael Puigrós, que cumple condena por el juicio de Sonia Vivas. «Su sentencia debe ser revisada», pidieron. La escena final del juicio fue un abrazo entre Sbert y Cursach captado por las cámaras. El empresario mantuvo silencio.