El juicio se celebró en una sala de lo Penal de los juzgados de Vía Alemania.    | Redacción Sucesos

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Un hombre ha sido condenado a un año y medio de prisión tras reconocer ante el juez que robó tuberías, grifos y duchas de los lavabos de un centro educativo público de Palma en junio de 2020. El procesado, español de 42 años, aceptó la pena impuesta tras el acuerdo alcanzado por su defensa con el abogado de la Comunitat Autónoma y la representante de la Fiscalía antes de iniciarse la vista. Además de la pena de cárcel, que no cumplirá al quedar suspendida, el procesado, que cuenta con antecedentes por hurto, tendrá que indemnizar al Govern Balear con 3.000 euros por el material sustraído.

Los hechos se remontan a junio de hace dos años. El acusado tenía acceso a las llaves del centro y con ellas podía moverse libremente por todas las dependencias. Su madre trabajaba en el colegio. Así pudo entrar con total tranquilidad para conseguir su objetivo, que no era otro que hacerse con distinto material de los vestuarios.    Una vez allí arrancó, cogió y se apoderó de grifos, tuberías y duchas, cuyo valor fue tasado en 3.366, 28 euros.

El varón fue arrestado días después por agentes de la Policía Nacional y el Juzgado de Instrucción número 1 de Palma acordó una orden de alejamiento al centro educativo. Días más tarde se revocó dicho edicto, ya que se le permitió acceder a la vivienda de su madre, que se encuentra en en las instalación escolar, para visitarla y también a sus hijos, que residen igualmente en dicha residencia.

Durante la vista, celebrada en una sala de lo Penal de los juzgados de Vía Alemania, el procesado se declaró culpable ante el magistrado de un delito de robo con fuerza. Inicialmente la Fiscalía solicitaba para él tres años de prisión. Su defensa, ejercida por la abogada Neus Canyelles, alcanzó un entendimiento tanto con la representante del Ministerio Público como con el letrado de la Comunitat Autónoma, que se personó como acusación, y la condena privativa de libertad finalmente quedó fijada en la mitad, es decir, en un año y medio. Asimismo el sentenciado indemnizará al Govern con 3.000 euros por el valor de lo sustraído. Las acusaciones no se opusieron a que la pena quede suspendida por un plazo de dos años siempre y cuando el procesado no vuelva a delinquir en dicho periodo, abone la responsabilidad en seis plazos de 500 euros y realice 90 días de trabajo en beneficio de la comunidad. El magistrado dictó sentencia en el mismo acto.

El apunte

Orden de aproximación al recinto, pero con una excepción

El procesado no podrá acercarse a menos de 100 metros del recinto escolar durante los próximos tres años, pero con una excepción. Al residir allí la madre del acusado con las hijas menores de edad del mismo, se le permite acudir al centro educativo con la única finalidad de acceder a la vivienda para visitar a dichos miembros de su familia. Las acusaciones aceptaron la petición de su abogada para que en la sentencia quedara reflejada la excepción a la orden de alejamiento. Así el hombre podrá tener contacto con su madre y sus hijas cuando así lo desee.