Manuel Penalva y Miguel Ángel Subirán, antes de declarar en el TSJIB en febrero de 2020. Ambos están ahora jubilados. | Pere Bota

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El auto del TSJIB que abre la posibilidad de juzgar al exmagistrado Manuel Penalva y al fiscal Miguel Ángel Subirán por coaccionar a testigos y acordar detenciones ilegales marcará el inicio del juicio del 'caso Cursach' que arranca el próximo lunes. La resolución, con todo ha sido acogida con frialdad por las defensas de los acusados en el macroproceso, un buen número de las cuales eran a su vez acusaciones en el Tribunal Superior contra el antiguo juez instructor.

La resolución notificada este lunes se centra en el 'caso ORA', que ya fue archivado, e incluye pocos hechos nuevos contra Penalva y Subirán derivados de la instrucción del 'caso Cursach'. De hecho, descarta la mayoría de las alegaciones formuladas por los policías encausados. En cualquier caso, varias peticiones de nulidad se basarán en la decisión de la Sala de lo Civil y Penal. En ellas se plantea que toda la instrucción estuvo contaminada por las revelaciones de secretos y las coacciones a testigos. Según esta tesis, la situación generada por el juez instructor y el fiscal provocó una grave indefensión de los investigados y limitó sus posibilidades para tener un proceso con todas las garantías. Otro planteamiento que se pondrá encima de la mesa en la Audiencia Provincial es que el macrojuicio a Cursach y lo otros 22 encausados se suspenda hasta que haya una resolución firme sobre el fiscal y el juez. Esta opción queda algo más alejada por el auto de este lunes.

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Las sesiones del juicio arrancan en los meses de junio y julio con una batería de cuestiones previas que plantearán tanto las defensas como alguna acusación. En este caso reclaman devolver la causa a la instrucción para incluir más hechos en el juicio contra Cursach. La Audiencia prevé destinar estos dos primeros meses a resolver estas alegaciones. Si se mantiene este calendario, los acusados comenzarán a declarar en octubre.

Esta es la segunda sacudida en las semanas previas al juicio después del anuncio por parte de la Fiscalía de limitar su acusación, retirarla contra siete acusados y rebajar sus peticiones de prisión, en el caso de Cursach de ocho años y medio a uno y medio. Anticorrupción, que mantiene también la acusación contra Penalva y Subirán ha renunciado a una serie de testigos que considera que mintieron durante la instrucción y que tienen procesos separados por falso testimonio.