La falta de policías locales está generando mayor inseguridad. | Michels

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Agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local de Andratx acudieron de urgencia a una conocida discoteca del Port d’Andratx donde, supuestamente, un turista agredió a uno de los porteros del local. Los hechos sucedieron en torno a la una de la madrugada cuando, por causas que se desconocen y que están siendo objeto de investigación, se produjo un altercado violento en el interior de la antigua discoteca Barracudas. Los agentes identificaron a las dos partes a la espera de que se formalicen las denuncias. Mientras el operativo policial estaba en la discoteca, entró una nueva llamada de emergencia, en esta ocasión, procedente    del hotel Mon Port. Según varios testigos, un británico acababa de agredir a su pareja sentimental en el interior del complejo. Acto seguido, los policías acudieron al lugar y procedieron a la detención del británico acusado de un delito de violencia de género.

Finalmente, la falta de agentes de la Policía Local de Andratx y la pésima relación que mantienen en la actualidad con el alcalde del municipio, Antoni Mir, con la plantilla, está provocando una desbandada de policías. En los últimos años, de los 40 agentes con los que contaba el Cuerpo de policía municipal han quedado 16. El problema puede agravarse aún mucho más dado que, entre cinco y siete agentes, ya están ultimando su salida. La que fuera una de las plantillas policiales de referencia de la Isla está siendo maltratada por parte de las autoridades municipales.

La considerable disminución de policías está generando una avalancha de carteristas y ladrones en la zona. La preocupación de los vecinos y comerciantes va en aumento y el número de robos se ha disparado. Los agentes portuarios tratan de ayudar a sus compañeros.