El expárroco de la iglesia de Sant Sebastià, Gaspar Alemany, a la salida del juicio en Palma. FOTO: GUILLERMO ESTEBAN

La jueza ha absuelto al expárroco de Sant Sebastià de Palma acusado por abusos sexuales a un monaguillo con una discapacidad del 33 por ciento. La titular del juzgado de lo Penal número 6 de la ciudad considera que no han quedado acreditado los tocamientos de Gaspar Alemany al joven, que tenía 21 años. La Fiscalía pedía una condena de un año y tres meses de cárcel para el religioso, que negó las acusaciones en el juicio que se celebró a puerta cerrada.

La sentencia considera probado que la mañana del 7 de julio de 2020, el sacerdote pidió al monaguillo que acudiera a la sacristía a recoger un libro «sin que conste que el denunciante encontrara el ordenador del párroco abierto con una página pornográfica de contenido gay». El acusado le propuso quedar por la tarde y el joven se presentó a las 18.00 horas en la casa parroquial.

Una vez allí, se sentaron en el sofá y, según la jueza, no ha quedado demostrado que estuvieran pegados ni que el expárroco de Sant Sebastià y exprior de Lluc le pusiera las piernas encima de las del chico ni que intentara llegar con sus pies hasta sus genitales. Tampoco ha resultado acreditado que el procesado acariciara las manos del monaguillo, que le propusiera hacerle masajes o que le metiera la mano por el pantalón. El denunciante abandonó el lugar, según recoge la sentencia, porque dijo que había quedado con una amiga.