Agentes de la Unidad de Radio Patrullas ‘zetas’ practicaron la detención de los dos violentos estudiantes. | M. À. Cañellas

Dos adolescentes, de 15 años de edad y nacionalidad sudamericana, han sido detenidos por agentes de la Policía Nacional acusados de acosar, agredir y sembrar el terror en un conocido instituto de Palma.

El pasado viernes, a las 14.15 horas, varias llamadas alertaron a la sala del 091 de la presencia de un grupo de jóvenes con navajas amenazando a un compatriota en plena vía pública. Rápidamente, la central policial movilizó a varias patrullas que acudieron al lugar indicado. Una vez allí, los transeúntes indicaron a los agentes la dirección que habían tomado los chicos. Al llegar a la puerta del instituto de la barriada, los policías lograron localizar a tres adolescentes que coincidían perfectamente con la descripción y vestimenta aportada por los testigos.

Acto seguido, los estudiantes se percataron de la presencia policial y se dieron a la fuga. Tras una intensa persecución, dos de los acusados fueron interceptados y se recuperó una de las navajas utilizada. Fue necesaria la presencia de hasta tres funcionarios policiales para introducir a uno de los sospechosos en el coche, ya que no cesaba de propinar patadas y puñetazos a los policías. Con el uso de la fuerza estrictamente necesaria fueron reducidos. Finalmente, la fuerza actuante se entrevistó con los profesores y con la presunta víctima.

Todos ellos coinciden que los ahora detenidos son alumnos del instituto muy conflictivos que han sido expulsados y expedientados en numerosas ocasiones. Desde hace varias semanas, la tomaron con un alumno de un curso menor -de 14 años- al que le estaban haciendo la vida imposible. Le golpeaban, amenazaban de muerte, le cogieron del cuello estrangulándole para robarle la cartera y hasta le sacaron un cuchillo con intención de clavárselo en el abdomen.

Desde ese día, el chico tenía que ir acompañado en todo momento por sus compañeros para evitar que fuera golpeado o atacado. Los agresores fueron detenidos y puestos a disposición de la Fiscalía de menores.

El apunte

Los profesores tienen miedo a que los agresores les destrocen los coches

Los dos menores detenidos son extremadamente peligrosos. Uno de ellos, con múltiples antecedentes por robos y lesiones, había sembrado el terror en el centro educativo. Los profesores reconocieron a los agentes que tenían miedo a que los chicos, que habían sido expulsados, les destrozaran los coches estacionados en la calle o les atacaran con cuchillos y navajas. Con la finalidad de proteger la identidad de la víctima este periódico ha decidido omitir de forma intencionada los datos del centro educativo y barriada donde se produjeron los hechos. Durante la jornada de ayer fueron numerosas las llamadas de padres para denunciar este caso.