Imagen del atasco que se ha producido hasta en las carreteras secundarias. | Candela Mosquera

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Salir de casa después de un puente o de un día festivo para ir a trabajar, llevar a los niños a colegio o, simplemente, hacer recados se ha convertido en un suplicio mayor para los cientos de mallorquines que se han quedado atrapados este miércoles en la autovía de Inca.

¿El culpable? Un camión de gran tonelaje que ha sufrido un accidente antes de la salida a Santa Maria, en dirección a Palma. Aunque el siniestro se ha producido sobre las 05.30 horas, el atasco más importante se ha originado en hora punta cuando la autopista vive su momento de mayor ocupación.

Imagen del atasco a la salida de Inca. FOTO: Irene Sala

«Nunca había visto un atasco igual. He estado tres horas para llegar de Inca a Palma. Nada más coger la autopista ya empezaba la caravana de coches. Pasaba rato y rato y no avanzábamos del sitio», explica Irene Sala, que ha llegado a trabajar con tres horas de retraso.

Andrea Gómez, otra de las afectadas por las enormes retenciones, se dirigía a Palma porque tenía cita en el médico a las 10. No consiguió llegar a tiempo. «Hemos estado hasta las 12 atascados, y solo porque nos hemos desviado por la carretera secundaria de Santa Maria. El problema es que muchos han intentado hacer lo mismo y al final también se han colapsado», explica esta joven.

Imagen del atasco en la carretera de Santa Maria. FOTO: Andrea Gómez
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Por su parte, Victoria Crespí comentaba en redes sociales el monumental atasco: «Un camión tiene un accidente en la autopista de Inca y llegar a Palma se convierte en un caos infernal durante horas. Tenemos un problema muy grave de movilidad».

Candela Mosquera, que reside en Binnisalem, ha tardado 55 minutos en llegar a Santa Maria para dejar a su hija en el colegio. Lo normal son 12 minutos. «Iba avisada por mi marido, que había salido antes para ir a su trabajo a Palma, y estaba metido en todo el meollo. Opté por desviarme por la carretera vieja y, creo, que puede ahorrarme un buen rato de retenciones».

Imagen de las retenciones tomada desde un vehículo. FOTO: Candela Mosquera

«Uno se agobia, se enfada... pero al final, mira a su alrededor, y se da cuenta de que todo el mundo está en la misma situación que tú. Solo queda tranquilizarse e intentar llevarlo lo mejor posible», finaliza Candela Mosquera.

Por su parte, el usuario @JaumeARC en twitter tiraba de ironía señalando «qué camino más plácido».

Aunque el problema se ha solucionado a lo largo de la mañana, para apartar el vehículo siniestrado y retirar el material pesado que portaba ha hecho falta llevar una grúa, los servicios de asistencia, así como la Guardia Civil de Tráfico.