Agentes de la Policía Nacional. | Marta Jara

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La denuncia de una mujer, que narró cómo un hombre acababa de masturbarse ante ella en una parada de autobús y al que poco después la Policía dejó libre, ha desembocado en una petición pública en internet que lleva ya casi 43.000 firmas para que este tipo de hechos sea delito y no solo falta leve, como ahora.

Anna Paula Ferrão, de 35 años, publicó en mayo último un hilo en Twitter que acumula ya 3.200 retuits y 21.500 «me gusta» donde narraba lo que había sufrido en una parada de autobús en el centro de Valencia y cómo una patrulla de la Policía Nacional, que pasaba justo por delante, dejó al hombre libre al no ser un delito lo que había hecho, solamente una infracción leve.

Por ello, abrió una recogida virtual de firmas en la plataforma Change.org, dirigida al Ministerio de Igualdad, donde cuenta su caso y señala: «Masturbarse en espacios públicos es acoso sexual, ¿por qué no es un delito?».

«Al contar en Twitter lo que me había pasado, la publicación se viralizó y cientos de mujeres se manifestaron relatando sus propias historias de acoso sexual en espacios públicos (calles, medios de transporte, bibliotecas públicas, playas, parques, etc.)», señala la denunciante.

Según Ferrão, «la mayoría fue víctima de este tipo de violencia sexual por primera vez cuando era menor de edad, lo que sí es un delito según el Código Penal español, pero por miedo, vergüenza, falta de información o de apoyo familiar, no denunció».