Un grupo de agentes de la Policía Nacional se prepara para entrar en Son Banya. Imagen de archivo. | A. Sepúlveda

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Vuelve a casa. A la cárcel. La Policía Nacional ha detenido a ‘El Ove’, histórico narcotraficante de Son Banya y que protagonizó una espectacular huida de cinco años durante un permiso penitenciario. Gabriel A. G., de 39 años, tenía armas de fuego en su poder y tras declarar ante el juez de guardia se ordenó su ingreso en prisión.

Tras la caída deLa Paca’, la matriarca del poblado, el nombre de ‘El Ove’ sonaba como posible número 1 del súper de la droga. Pero el cerco policial fue acorralando a los suyos y él acabó ingresando en la cárcel. Antes, en noviembre de 2013, el líder del clan de los Bizcos fue arrestado durante una redada en el poblado de Son Banya. En ese operativo también fue detenida su mujer y un guardaespaldas.

El arresto del cabecilla se realizó en una vivienda de Alaró donde estaba escondido. Los investigadores sospechaban que desde allí dirigía los asuntos relacionados con el narcotráfico. Los agentes hallaron 130.000 euros escondidos en la chimenea del domicilio. En 2016 disfrutó de un permiso penitenciario de cinco días, pero su horizonte judicial se oscurecía por momentos –con un juicio por blanqueo por llegar– y decidió huir de España.

Al parecer, ‘El Ove’ (apodo que le viene de ovejero) escapó a un país de Sudamérica, con cierta cantidad de dinero, y pudo llevar una vida holgada con su familia, que huyó con él. Todo indica que aprovechó los contactos que tenía con narcos latinos para que le dieran cobertura durante su estancia fuera de España.

En 2018 todo su clan fue condenado por blanqueo de capitales. A la familia le cayeron otros ocho años de pena, pero él estaba huido y aún tiene que ser juzgado. El tribunal confirmó que su clan, en su época de esplendor, compró casas, terrenos, coches de alta gama, motocicletas, joyas y barcos, con dinero procedente de la droga.

Ahora, ‘El Ove’ había regresado a Son Banya y hace unas semanas fue sorprendido por el Grupo de Atracos de la Jefatura palmesana en el poblado, armado con una pistola en el cinto. Tras ser reducido, se registró su vivienda, ya que un toxicómano asegura que participó en el robo de cuatro armas de fuego, aunque estas aún no han aparecido. También se le halló dinero en efectivo, en concreto unos 5.000 euros, y unos gramos de droga.    También le acusan de receptación. Los investigadores creen que habían vuelto al narcotráfico, arropado por su clan, que prácticamente controla ya el poblado.

Punto de vista

El clan de los Bizcos se hace con el control del poblado chabolista

El clan de los Bizcos, al que pertenece ‘El Ove’, se ha hecho con el poder en Son Banya y cuentan que, con los puntos de venta de cocaína comprados a ‘El Lolo’ y ‘El Pollo’, suman ya ocho chabolas operativas. Ello supone que ahora mismo es la familia más fuerte del súper de la droga. En la última detención de ‘El Ove’ le imputan los delitos de receptación, contra la salud pública y tenencia ilícita de armas. Durante los meses duros de la pandemia, con la limitación ciudadana de movimientos, el poblado gitano cayó a mínimos históricos. Sin embargo, en la actualidad, el trasiego de coches vuelve a ser continúo y llegan decenas de compradores al día.