Más de 200 personas bailando y sin mascarilla en el interior de la sala. | Policía Local de Palma

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Agentes de la Policía Local de Palma procedieron en la madrugada del miércoles al jueves a la clausura y desalojo de una conocida discoteca de Cala Major porque su actividad como tal está prohibida. El local tiene licencia como café-concierto pero los funcionarios policiales detectaron infracciones muy graves a la normativa COVID: no respetar el aforo permitido ni la distancia de seguridad, no usar mascarilla y bailar en pista cuando no está permitido.

Desde hacía días los agentes tenían constancia de que en el local Rockefeller, ubicado en el Camí de Cala Major, número 2 de Palma, se estaban incumpliendo las medidas sanitarias y de seguridad marcadas por la normativa vigente.

Cuando los policías de la Patrulla Verde accedieron al local se encontraron con un exceso en más de un 100% del aforo máximo permitido. Se contabilizan un total de 225 personas, cuando el aforo permitido por las restricciones COVID es de 101 personas. Además, había un exceso de concentración de CO2 máxima permitida en espacios interiores.

Durante el desalojo, se congregó en el exterior un numeroso grupo de personas, por lo que fue necesario el apoyo del GAP (Grupo de Actuación Preventiva) y la Unidad Nocturna.