Los hechos ocurrieron en marzo de 2019.  | Pixabay

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Reconoció que estuvo «muchísimas horas» jugando a la ruleta en un salón de juegos de Palma. Tanto que llegó a perder unos 25.000 euros la noche del 1 de marzo del 2019. Y este fue el detonante de su reacción, ya que acabó destrozando la pantalla de la máquina.

Un juzgado de Palma ha condenado al hombre, de nacionalidad española, al pago de una multa de 360 euros como autor de un delito de daños. Asimismo tendrá que abonar 1.107 euros por los desperfectos provocados en la máquina.

Durante la vista por estos hechos, celebrada días atrás en una sala de lo Penal, el procesado, que en el momento en el que ocurrió el incidente explicó que estaba inscrito en el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego, negó las acusaciones que pesaban sobre él, que quedaron registrados en una cámara de seguridad del local, ubicado en la capital balear. Eso sí, admitió que hizo «un gesto a la pantalla». Esta versión le sirvió para muy poco. En la fase de instrucción, tal y como recoge la sentencia, admitió haberla agrietado.

También contradijo la versión del acusado la empleada que estaba en ese momento trabajando. La mujer lo reconoció como el varón que rompió la pantalla de la ruleta. E incluso explicó que habló con él después de lo sucedido y el acusado le dijo que se haría cargo de los daños. Le dieron unos días para abonar la factura de los desperfectos y no denunciar los hechos, pero nunca pagó lo acordado.

La jueza considera en el fallo que quedó suficientemente probado en el juicio que el imputado es el autor de los daños provocados.