El juez Manuel Penalva, en una imagen de archivo. | A.S.

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Manuel Penalva deja de ser juez. El BOE publicó este miércoles el acuerdo del Poder Judicial que jubila «por incapacidad permanente para el servicio, en el grado de absoluta» al magistrado que instruyó el ‘caso Cursach’, terminó recusado y ahora espera que el TSJIB decida por qué delitos debe ser juzgado por las irregularidades cometidas durante esa investigación.

El magistrado cumplirá en octubre 55 años. Llevaba de baja desde julio de 2019 después de que la investigación policial y judicial en torno a revelaciones de secreto en el ‘caso Cursach’ y sus piezas diera con el polémico grupo de Whatsapp en el que él, el fiscal Miguel Ángel Subirán y los policías del Grupo de Blanqueo comentaban en tono grueso los pormenores de la instrucción. Pocos meses después y tras los intentos de dos magistrados, el TSJIB comenzó a investigar al magistrado, el exfiscal y los agentes por revelación de secretos, prevaricación, detención ilegal, coacciones a testigos o asocición criminal.

Manuel Penalva está aún pendiente de juicio y, sobre todo, de saber por qué delitos será juzgado. El presidente del TSJIB e instructor de la causa, Carlos Gómez, ha cerrado en dos ocasiones la instrucción y descartado los delitos más graves. Plantea la existencia de indicios para juzgar a Penalva sólo por revelación de secretos y omisión del deber de perseguir delitos. La Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones han planteado hasta una treintena de recursos para abrir el juicio a los delitos más graves. Todo está pendiente de que la Sala de lo Penal decida.

Iniciativa propia

La jubilación de Penalva fue solicitada hace meses por el propio magistrado y se ampara en una serie de informes médicos que justifican que psicológicamente no está en condiciones de desempeñar su trabajo. La petición fue aprobada primero por la Sala de Gobierno del TSJIB el pasado día 15 y, una semana después, pasó el filtro de la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial. A pesar de la pérdida de condición de magistrado por parte de Penalva, la investigación en su contra todavía permanecerá en el TSJIB. Era uno de los posibles efectos de la jubilación, que con la pérdida de aforamiento de Penalva y antes de Subirán, la causa volviera al Juzgado de Instrucción 12 de Palma.

El TSJIB mantiene el caso

Al estar prácticamente terminada la instrucción, por el momento se esperará a la resolución definitiva. El caso del magistrado es ahora mismo idéntico al de su compañero de instrucción, Miguel Ángel Subirán, que también se jubiló por incapacidad en junio de 2020, cuando tenía 59 años de edad. El exfiscal ahora mismo ha conseguido ser apartado de la investigación penal en base a una serie de informes forenses que establecen que su estado de salud le impide defenderse en un juicio. Debe someterse a informes forenses periódicos.

El juez que sucedió a Penalva en la investigación del ‘caso Cursach’, Miquel Florit, también se jubiló antes de ser juzgado por el ‘casoMóviles’. En ese caso se trató de una jubilación anticipada a la que tenía derecho por edad, y más tarde fue absuelto tras el juicio por el TSJIB.

Silencio judicial tras años de desgaste

La jubilación de Penalva es percibida en los juzgados sin sorpresa y con tristeza por los efectos que han tenido años de escándalo que han minado la imagen de la justicia en las Islas. La única lectura positiva es que, por fin, el juzgado de Instrucción 12 podrá salir a concurso y volver a tener un juez titular después de una situación de interinidad de años.