Mohamed, la víctima de la brutal agresión en Calas de Mallorca, sigue ingresado en el hospital Son Espases. FOTO CEDIDA POR LA FAMILIA

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Minutos después de las dos y media de la tarde de este martes, el autor de la paliza a un joven en Cales de Mallorca se ha entregado en la Policía Nacional de Manacor. Christian, el agresor, que llevaba casi una semana escondido, se ha presentado en dependencias policiales acompañado por su abogado, Miquel Àngel Ordinas. Está previsto que los agentes tomen declaración al sospechoso en las próximas horas. La víctima continúa ingresada en estado muy grave en el hospital Son Espases de Palma.

Los policías habían acudido a la casa del sospechoso en varias ocasiones desde que cometió la agresión la semana pasada, pero no lo encontraron. Los investigadores creen que ha estado todo este tiempo escondido en la vivienda de unos amigos. Los agentes también buscan a las dos mujeres y al otro varón que iban en el coche con Christian y que podrían ser acusados de encubrimiento o de cómplices.

Los hechos ocurrieron en la madrugada del miércoles junto a un bar de Cales de Mallorca, cuando Christian, vecino de Felanitx, se paró junto a la víctima, Mohamed, un marroquí de Manacor que sufre una minusvalía del 69 por ciento por problemas renales. Le amenazó para que no se acercara a su pareja, ya que sospechaba que el magrebí intentaba ligar con ella y le golpeó en un ojo con una cadena.

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La víctima se desplomó y cuando estaba en el suelo el agresor le pateó la cabeza, lo que le causó lesiones cerebrales críticas. El autor de la paliza y sus amigos huyeron en coche. Mohamed iba con una amigo, cuya declaración ha sido de gran ayuda para los investigadores.

«Sólo quiero que se haga justicia, la paliza fue salvaje. Mi hermano está en el hospital y no tiene buen futuro. El médico me ha dicho que tiene unas manchas en el cerebro y su estado es gravísimo», contó la semana pasada a Última Hora Hafid, el hermano del joven apaleado. El agresor pensaba que Mohamed se entendía con su pareja y le espetó: «Aléjate de mi mujer».

Acto seguido, el marroquí negó este extremo: «Mi hermano le dijo que le juraba que él no tenía nada con su mujer, pero el chico le atacó por detrás y le golpeó en el ojo. Parece que llevaba una cadena o algo similar en la mano. Mi hermano cayó al suelo y entonces le dio patadas en la cabeza. Fue todo muy salvaje. Estoy horrorizado, no me lo explico».