Policías locales, en la madrugada de ayer, junto a numerosos jóvenes congregados en unas escaleras de Magaluf. | Michel's

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Palma fue el epicentro de la lucha policial contra las juergas nocturnas, que se saldó con casi 100 multas de madrugada por incumplir las nuevas restricciones. Sin embargo, Magaluf le siguió muy de cerca. En aquel núcleo turístico, la Policía Local y la Guardia Civil montaron un gran dispositivo para evitar aglomeraciones de jóvenes, botellones y fiestas en la calle fuera del horario permitido.

La afluencia de turistas fue tal que los funcionarios tuvieron que multiplicarse para disolver todos los grupos que se iban concentrando en la playa, el paseo del mar o los alrededores de Punta Ballena. Y que reaparecían como por arte de magia.

Este sábado, el BOIB publicó las medidas que limitan las reuniones sociales de madrugada.