Pedimos colaboración a todos los ciudadanos. La @policia está buscando a este criminal. Agredió a un enfermero que pedía se pusiese mascarilla, ocurrió en @metro_madrid. El enfermero sigue ingresado. https://t.co/QwBZvxUN3t | Twitter: @EuprepioPadula

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Impactactes imágenes compartidas en las redes sociales y petición de colaboración ciudadana para ayudar a identificar a un individuo que causó importantes lesiones a una persona en el metro de Madrid. Las versiones difieren en la profesión de la víctima; unos dicen que era enfermero, otros policía. Lo que comparten es el motivo: recriminarle que no utilizara la mascarilla dentro del vagón del transporte público. Supuestamente este reaccionó de forma violenta, clavándole un punzón en el ojo y dándose a la fuga. Algunos indican que no fue un punzón sino una navaja pequeña. Posteriormente se informa de que el afectado se encuentra en estado muy grave y ha perdido la vista. La situación alarmante ha llamado la atención de los usuarios en las redes sociales. Sin embargo, no todo es exactamente como se cuenta, y más en las plataformas virtuales en las que el anonimato y la confluencia de muchos intereses a menudo tergiversa los hechos.

Algunos usuarios han difundido en las últimas horas esta situación acaecida en el metro de Madrid. El caso ha adquirido una fuerte notoriedad al ser compartido en masa, a veces por personas bastante influyentes dentro de Twitter. Sin embargo, ciertos bulos y la desinformación cunden a nuestro alrededor, y eso se plasma en esta situación concreta.

El servicio de verificación de bulos y desinformación de la televisión pública española ha contactado con metro de Madrid y ha confirmado que la escena es reciente. En concreto se produjo el pasado jueves 15 de julio por la noche en la estación Alto del Arenal, y existe una investigación policial con el objetivo de verificar lo sucedido y determinar las posibles responsabilidades que se derivan.

Lo cierto es que, tan pronto como el vídeo empezó a compartirse de forma masiva, muchos usuarios aprovecharon para instrumentalizarlo y generar odio contra colectivos concretos, especialmente inmigrantes, sugiriendo que el origen del agresor es extranjero, algo que tampoco está claro. Cabe recordar que la procedencia y la nacionalidad no siempre coinciden.

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También se dieron mensajes atentado contra la comunidad LGTBI. Según estos, el hecho de que el agresor portara una gorra de color rosa ya era definitorio para identificar su orientación sexual.

Sí está contrastado que el agredido es un enfermero que trabaja en un hospital de la Comunidad de Madrid, y de hecho los enfermeros han condenado esta agresión y loado la actitud del trabajador, que con su reprimenda trataba de proteger al resto del pasaje. Sin embargo el propio centro confirma que es pronto para evaluar el alcance de las lesiones.

La última hora de esta noticia apunta a la identificación y posterior detención del sospechoso.

Este caso nos enseña, una vez más, que a pesar de la buena voluntad de las personas que comparten un contenido que conlleva aparentemente una evidente alarma social, otros no dudan en utilizarlo para sus propios y espurios fines.

No siempre todo es lo que parece y en consecuencia algunas veces se propagan informaciones inexactas o directamente falsas, que a la postre son utilizadas para dañar a otras personas que no tienen nada que ver.