La Policía Nacional, al frente de la investigación. | Redacción Sucesos

Un grupo de familiares de la víctima de una violación acudieron a la vivienda de del agresor sexual y le dieron una paliza.

La sala del 091 recibió una llamada alertando de que se había producido una violación en la calle Médico José Darder de Palma y que familiares de la víctima le estaban agrediendo al acusado.

A la llegada de las primeras unidades, los agentes se encontraron a dos personas propinando puñetazos al sospechoso y éste con el rostro ensangrentado. Tras separarlos, procedieron a la detención del presunto violador.

Tal y como les adelantó Ultima Hora, el hombre fue arrestado por violar a su exhijastra de 18 años de edad en su domicilio. El atestado policial sostiene que el detenido, boliviano de 36 años, acudió al domicilio de su expareja y convenció a su exhijastra para que le abriera. Después le contó que estaba deprimido y que quería que le diera un abrazo. La chica en un principio aceptó, pero el varón comenzó a tocarle los pechos y quitarle la ropa. En ese instante, la víctima dejó bien claro que no quería mantener relaciones sexuales y que se fuera de su habitación.

Acto seguido, el ahora detenido, le arrancó la ropa y la penetró en varias ocasiones. Finalmente, eyaculó sobre ella y la limpió con su propia camiseta. Este hecho es importante porque los policías se llevaron la camiseta con los restos como prueba de la versión de la chica.

Por su parte, el acusado reconoce que abusó de la chica pero niega la agresión sexual. La UFAM (Unidad Familia Mujer) de la Policía Nacional investiga los hechos.