La Policía Nacional realiza controles periódicos de documentación de drones.

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Agentes de la Policía Nacional en lo que va de año, han propuesto para sanción ante la AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea) a tres personas por el uso indebido de drones en diferentes zona de Palma.

Uno de los casos más llamativos se produjo cuando un padre se le ocurrió la idea de sobrevolar el patio del colegio de su hija, en un centro escolar ubicado en la zona de Ponent de Palma, para observar a su pequeña y obtener imágenes aéreas para el recuerdo. Todo apunta que otros padres, que no tenían conocimiento de los hechos, denunciaron la presencia de la aeronave no tripulada y alertaron a la Policía Nacional. El hombre fue identificado y propuesto para sanción.

En un polígono industrial un hombre fue sorprendido cuando pretendía observar el interior de una nave la cual estaba precintada judicialmente. En ese momento, un vigilante de seguridad logró interceptar el dron y lo entregó a una patrulla. Y el último de los casos, corresponde a un vecino de Palma que sobrevoló un dron en el centro de la ciudad sin cumplir ningún requisito para ello, llegando a estrellar el dron contra la luna de un vehículo estacionado.

Los agentes de la Policía Nacional han realizado en Palma, desde octubre del año pasado, numerosos controles de vuelos programados, velando para que los mismos se ajustaran a la normativa vigente, así como cuidando de que se adoptaran todas las medidas de seguridad necesarias, tramitándose tres propuestas de sanción por diferentes infracciones a la normativa que regula la utilización civil de drones, y la elaboración de los informes preceptivos.

Los policías responsables de esta unidad ya han realizado numerosas actividades en este ámbito, como establecer relaciones con los operadores profesionales de drones, realización de informes e investigaciones de hechos que han puesto en riesgo la seguridad ciudadana y el espacio aéreo, y participan activamente en dispositivos de seguridad de eventos importantes.

La policía informa que, en Baleares, se ha participado en un dispositivo con el 112, manteniendo una buena coordinación. Es importante recordar que hay drones que pueden volarse sin licencia. Son aquellos que tienen un peso inferior a 25 kilos. Si la aeronave supera este peso se necesitará de un certificado de aeronavegabilidad que debe ser expedido por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA). También supone la realización de diferentes pruebas físicas y teóricas. Los drones sin licencia que pueden volar en casi cualquier circunstancia son aquellos que tienen un peso inferior a 250 gramos. Estos ‘juguetes’ están autorizados siempre y cuando no molesten a vecinos y no vuelen por encima de los 20 metros. Las aeronaves con un peso de entre 250 gramos y 25 kg no necesitan certificado ni matrícula ni registro, pero sí deben cumplir una serie de normas: no pueden volar sobre conciertos, fiestas o bodas ni pueden volar en entornos de edificios o reuniones de personas al aire libre.