El padre y varios hermanos de la víctima, atendiendo a los medios. | A. Sepúlveda

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A nadie se le escapaba que Ali tenía un serio problemas con las drogas. Y no era nuevo. Tanto que la familia de la fallecida, algunos de ellos llegados desde Valencia y Alicante en la jornada de ayer, sostiene que por culpa de esa grave adicción Warda y Mohamed han perdido la vida. «Los ha matado por las drogas», apuntó un hermano este martes poco después del minuto de silencio en memoria de las víctimas que se llevó a cabo en la puerta del Ajuntament de sa Pobla. Ahora, con un dolor que nadie les podrá reparar, apelan a que haya justicia con Ali, el asesino confeso de Warda y su hijo de siete años. «Ha sido muy fuerte, esperamos que haya justicia».

Los familiares sacaron fuerzas después del emotivo minuto de silencio en memoria de Warda y Mohamed que se llevó a cabo al mediodía de ayer en la puerta del Ajuntament de sa Pobla para atender muy brevemente a un buen número de periodistas agolpados allí. Tras hablar con los medios se marcharon a Palma. Fue un día muy largo para ellos. Como también lo fue el día del trágico suceso. Nadie les devolverá a Wanda y a Mohamed. Ahora solo esperan que el asesino pague su deuda con la justicia.

De momento, Ali Khouch se ha negado a declarar ante los agentes de la Guardia Civil y está previsto que en las próximas horas se lleve a cabo la reconstrucción de los hechos en la vivienda donde ocurrió la terrible tragedia.