Según fuentes oficiales de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil el siniestro tuvo lugar en el punto kilométrico 1.200 de la Ma30, justo frente a Mercapalma. | M. À. Cañellas

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Drama sobre el asfalto. Cristian y Raúl, eran dos amigos, residentes en Palma, de 18 y 19 años. Ellos son las dos víctimas mortales del trágico accidente registrado en un tramo recto a última hora del sábado.

Según fuentes oficiales de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil el siniestro tuvo lugar en el punto kilométrico 1.200 de la Ma30, justo frente a Mercapalma y muy cerca de los depósitos de CLH, en el núcleo palmesano de Son Ferriol.

Las primeras hipótesis de la investigación y, a falta de confirmación oficial de los datos, se produjo cuando el conductor de un turismo Volkswagen Polo, conducido por un hombre de 49 años, perdió el control del vehículo por causas que se desconocen. Acto seguido, el coche fuera de control invadió el carril contrario arremetiendo contra la motocicleta en la que viajaban los dos chicos, identificados como Cristian D.P.D., y Raúl A.B., de 18 y 19 años. A consecuencia del fuerte impacto, los dos jóvenes motoristas salieron despedidos cayendo sobre el asfalto y fallecieron en el acto sin que los equipos sanitarios pudieran hacer nada para salvarles la vida.

Los investigadores de la Benemérita también apuntan que hubo un tercer implicado. Se trata de una furgoneta que también se vio alcanzada, de forma menor, y cuyo conductor consiguió salir ileso.

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De la investigación policial, que aún está en su fase inicial, puede desprenderse que todo apunta a que fue el conductor del Volkswagen Polo quien, por despiste o por indisposición, perdió el control y provocó el siniestro. Este hombre, español de 49 años, se encuentra hospitalizado en estado grave en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital de Son Espases. Hasta el lugar se desplazaron ambulancias del SAMU-061, bomberos del parque central de Palma –que se encuentra en las inmediaciones– y dotaciones de la Guardia Civil de Tráfico y de la Policía Local.

El conductor del coche quedó atrapado entre el amasijo de hierros y, tras ser liberado, fue evacuado. El tramo afectado quedó cortado al tráfico en ambas direcciones y numerosos vehículos se vieron atrapados en las grandes retenciones que se formaron a continuación. Se trata de un punto negro, donde ya se han registrado numerosos accidentes de tráfico.

Unas grúas retiraron los vehículos siniestrados de la carretera. La moto quedó completamente destruida, la colisión fue brutal.

Hasta el lugar del suceso se desplazaron de madrugada familiares de los fallecidos donde se vivieron escenas de auténtico dolor, drama y desolación. Los psicólogos del Servei d’Emergèncias del 112 fueron activados para tratar a los familiares y sus allegados.