La Guardia Civil detuvo al matrimonio en Peguera. | Alejandro Sepúlveda

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Un matrimonio ha sido condenado a un año de cárcel por insultos racistas a su vecina en su domicilio de Peguera en 2020. «Eres una puta mora de mierda, vete a tu puto país», le dijeron, entre otras expresiones xenófobas. Los acusados, un hombre de 49 años y origen brasileño y una mujer de 46 y nacionalidad española, se declararon culpables de un delito de odio en el juicio celebrado en Palma. Tendrán que indemnizar a la víctima, asistida por la letrada Joan Maria Pol, con 800 euros por los daños morales ocasionados.

La pareja, defendida por los abogados Hugo Torres y José Matías Togores, aceptó sendas penas de seis meses de prisión. También pagarán multas que ascienden a 1.560 euros por resistirse y agredir a los guardias civiles que los detuvieron. El hombre, además, causó destrozos en los calabozos del cuartel de la Benemérita en Son Bugadelles (Calvià) y abonará una sanción de 720 euros por un delito de daños.

La jueza acordó la suspensión de la condena de medio año de cárcel. Los hechos ocurrieron entre las 13.00 y las 22.00 horas del pasado 17 de mayo. El matrimonio, desde el interior de su domicilio de Peguera, profirió insultos racistas contra su vecina, una mujer del Sáhara Occidental: «La gente que es mora huele a puta mierda y tú eres una mora de mierda», le espetaron, con agresividad, en repetidas ocasiones.

La perjudicada tuvo miedo y llamó a la Guardia Civil para denunciar los insultos. Una patrulla se personó en el lugar y el acusado recibió a los agentes muy alterado: «¿Qué habéis venido por una puta mora de mierda?, hijos de puta, perros de mierda». Uno de los guardias civiles sufrió un manotazo en el antebrazo izquierdo por parte del hombre. La mujer forcejeó con el otro agente y le propinó un empujón. Al final, la pareja terminó detenida por delitos de odio, resistencia y lesiones leves.

El procesado, cuando se encontraba en los calabozos de la Guardia Civil, dio varios puñetazos y patadas a la puerta de la celda. Los desperfectos fueron tasados en 847 euros, que tendrá que pagar el procesado al cuartel. El matrimonio indemnizará a los agentes agredidos con 150 euros a cada uno por las lesiones.