Guardia Civil y empleados de la funeraría retirando el cadáver de la pista del aeródromo. | Laura Becerra

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La Policía Judicial de la Guardia Civil trata de esclarecer las causas del trágico siniestro registrado este domingo en el aeródromo de Vilafranca que ha acabado con la vida de Lars Ranzenberger, ciudadano alemán residente en Mallorca de 53 años.

Algunos testigos, próximos a las instalaciones de esta localidad, sostienen que vieron al piloto germano realizar varias espirales antes de su caída mortal.

«Lars, el fallecido, era una persona a la que le gustaba aterrizar realizando espirales. Cuando estaba arriba paraba el motor y planeaba. El problema y única explicación que podemos tener es que cuando estaba en descenso y con el motor parado una racha de viento le hiciera perder el control y colisionar contra el suelo. El ala delta volcó y salió propulsada unos quince metros hasta donde lo encontraron los equipos de emergencia», apunta un experimentado piloto y amigo personal del fallecido.

Según fuentes oficiales del Servei d’Atenció Mèdica Urgent (SAMU-061) y de la Guardia Civil, el accidente se produjo en torno a las diez de la mañana justo en frente del restaurante El Cruce, en Vilafranca.

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Hasta el lugar del suceso se desplazaron varias ambulancias medicalizadas y agentes de la Guardia Civil y Bombers de Mallorca.

A su llegada, las lesiones que presentaba el paciente eran incompatibles con la vida y los facultativos lo único que pudieron hacer fue certificar su muerte. Estas aeronaves, según la legislación vigente, pueden volar entre los 500 y 1.000 metros sobre el nivel de tierra.

Durante toda la mañana de este domingo, agentes de la Policía Judicial y de Criminalística de la Guardia Civil estuvieron analizando la escena del accidente. Acto seguido, una comitiva judicial de Manacor (juez, secretario judicial y forense) acudieron al lugar del siniestro. Acto seguido, el magistrado ordenó el levantamiento del cadáver. La Benemérita tomó declaración a los posibles testigos y también se entrevistó con los responsables del aeródromo de Vilafranca. Un psicólogo del 112 comunicó el fallecimiento del piloto a sus familiares.