El perjudicado fue asistido en el hospital de Son Llàtzer. | Jaume Morey

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Un hombre se enfrenta a una condena de un año y medio de cárcel por dar dos mordiscos a su exjefe en Pere Garau por una supuesta deuda de 3.000 euros. El acusado, de 44 años y nacionalidad nigeriana, deberá indemnizar a la víctima con 3.050 euros por las lesiones y secuelas, así como con 10 euros porque durante la agresión le desgarró la camisa.

Los hechos que se juzgarán próximamente en Vía Alemania ocurrieron sobre las 21.00 horas del 17 de octubre de 2019, en la calle Benet Pons i Fàbregues. El acusado quedó con el propietario de la empresa de construcción para la que trabajó y se inició una discusión entre ambos por el dinero que supuestamente le adeudaba.

El perjudicado le llegó a pagar los 3.000 euros que le reclamaba el agresor. En el transcurso de la riña sobre las cantidades adeudadas, el procesado cogió del pecho a la víctima y le propinó un fuerte mordisco en la cara y otro en el antebrazo izquierdo. A continuación, el agresor cogió el teléfono móvil del empresario y lo arrojó al suelo destrozándolo.

Cicatriz

El herido fue asistido en el hospital de Son Llàtzer, donde precisó de varios puntos de sutura. Las lesiones que sufrió tardaron 25 días en sanar. El hombre presenta actualmente una cicatriz en el rostro como consecuencia del mordisco que recibió por parte de su antiguo empleado.