La regidora del Ajuntament de Palma Sonia Vivas. | Jaume Morey

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La Audiencia Provincial ha ordenado el ingreso en prisión del agente de la Policía Local de Palma, Rafael Puigros, condenado a tres años y cinco meses de cárcel por coacciones, denuncia falsa y falso testimonio, en el 'caso Sonia Vivas'. La defensa del agente pedirá un aplazamiento de la ejecución de la sentencia porque ha presentado un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional y reclama retrasar el ingreso hasta que este órgano resuelva este recurso.

El Supremo confirmó el pasado mes de enero las condenas de cárcel a dos policías locales por coaccionar a una testigo para intentar impulsar una denuncia contra su entonces compañera, Sonia Vivas, ahora concejala de Igualdad de Cort. Ratificó las sentencias de la Audiencia y el TSJB que establecieron como hechos probados que ambos fueron a ver a una antigua pareja de Vivas para intentar impulsar una denuncia por un supuesto maltrato a un detenido. Esa visita se produjo después de que la edil denunciara haber sufrido trato homófobo cuando formaba parte de la unidad motorizada de la Policía Local. Esas vejaciones fueron consideradas probadas pero no implicaron una condena penal porque esos hechos ya habían prescrito cuando fueron denunciados por Vivas.

El segundo agente condenado puede solicitar la suspensión de la pena, que es de quince meses por coacciones a la testigo. La Audiencia tendrá que resolver ahora la petición de aplazamiento del ingreso en prisión solicitada por el abogado defensor del policía, Iván García.