La Policía Nacional descarta en un principio un artefacto explosivo o un atentado como causa de la deflagración que ha afectado gravemente a un edificio de la calle Toledo de Madrid, donde han muerto al menos dos personas y una decena han resultado heridos, han informado a Europa Press fuentes policiales.

Por tanto, las primeras hipótesis apuntan que la explosión se ha producido «de fuera hacia dentro». En el inmueble había siete calderas. Ninguna de ellas estaba averiada ni tampoco estaban siendo revisadas en ese momento.

Explosion in Madrid downtown

Uno de los fallecidos es un joven electricista. El sacerdote que vivía en el complejo parroquial resultó gravemente herido, según trasladan fuentes de la investigación.

En el lugar de los hechos se encuentra el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska; la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso; el delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco; el alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida; el jefe superior de la Policía de Madrid, Jorge Manuel Marti; y el director de la Agencia de Seguridad y Emergencias de Madrid (ASEM 112), entre otras autoridades políticas y de seguridad. Todos se han reunido en un puesto de mando improvisado para evaluar y coordinar los efectos de lo ocurrido.