El acusado, durante el juicio. | Alejandro Sepúlveda

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El hombre enjuiciado por presuntos abusos sexuales a su hijastra en Mallorca ha negado este miércoles las acusaciones de la Fiscalía, y ha calificado a la denunciante de «mentirosa». El hombre se enfrenta a una petición de 28 años de cárcel por un presunto delito continuado de agresión sexual.

El caso se juzga entre este miércoles y jueves en la Audiencia Provincial de Baleares, y los hechos se remontan a los años 2010 y 2011.

En el interrogatorio, el hombre ha negado haber mantenido relaciones sexuales con la menor, haberse quedado solo con ella o haberse paseado desnudo por casa.

El hombre ha definido a la denunciante como una niña problemática. «Es mentirosa como ella sola», ha dicho, relatando un episodio en el que se habría inventado que una profesora la maltrataba y posteriormente confesó que era falso. El acusado ha relacionado el comportamiento de la menor con malas amistades, como una amiga con la que se fugaba de clase.

Además, el hombre ha insistido en que él y su esposa se han «desvivido por esta niña» y que no supieron nada de la denuncia hasta que un «de un día para otro» les quitaron la custodia. El acusado ha roto a llorar cuando contaba esto, recalcando que la menor siempre había contado con él cuando tenía un problema y que solía ser una niña «muy alegre».

Por su parte, la víctima ha mantenido que su padrastro abusó sexualmente de ella de forma continuada cuando era menor de edad. «Quería que yo le tocara a él, quería tocarme él a mí, en general quería que perdiera la virginidad con él», ha relatado.

La Fiscalía sostiene que el hombre aprovechaba las ocasiones en las que se quedaba a solas con la menor en una de las habitaciones, obligaba a la menor a realizarle prácticas sexuales, cogiéndola con fuerza y amenazando con darle una paliza si no lo hacía.

También le acusa de haber sometido a tocamientos a la menor y de forzarla a mantener relaciones sexuales completas. Como consecuencia de esto, la menor ha precisado tratamiento psicológico.

La Fiscalía pide también una medida de libertad vigilada durante siete años y una orden de alejamiento durante cinco años, así como una indemnización de 30.000 euros para la víctima por los daños sufridos.