El arresto se produjo en la calle Son Nadal, en la barriada de Son Gotleu de Palma.

31

Marc V. tiene 25 años, reside en Palma y es mallorquín de pura cepa. Hasta la fecha carecía de antecedentes policiales, pero en las barriadas de Son Gotleu y Son Forteza todo el mundo conocía sus trapicheos. Nadie imaginaba que nos encontrábamos ante un presunto narco en potencia.

Agentes del Grupo II de Estupefacientes de la Policía Nacional detuvieron el pasado viernes a este presunto narcotraficante y se incautaron de más de 45.000 euros en efectivo, una escopeta con el número de serio limados (borrados para no ser identificada), 300 gramos de cocaína y una plantación de marihuana con más de 300 plantas listas para recolectar.

Secreto a voces

Fuentes próximas al caso a las que ha tenido acceso Ultima Hora han confirmado que desde, hace algún tiempo, los investigadores tenían constancia de la actividad ilícita del sospechoso. De hecho, el nivel de vida que llevaba, coche de alta gama y otros indicios hicieron saltar todas las alarmas. Una vez más, la colaboración ciudadana resultó determinante.

A primera hora del viernes, de forma simultánea, los agentes del Grupo II de Estupefacientes, en colaboración con la Policía Local de Palma, entraron en la calle Son Nadal (Son Gotleu) en un piso donde se encontraron con una importante plantación de marihuana. Más de 300 plantas preparadas para recolectar y todo tipo de útiles para su cultivo, manipulación y distribución. Todo ello lo tenía en un casa alquilada para tal efecto. De forma paralela en el tiempo, en la barriada de Son Forteza se consumó su detención. El narcotraficante tenía allí ubicado un muy importante y activo punto de venta. Más de 300 gramos de cocaína de buena calidad y una gran cantidad de sustancia de corte preparada para adulterar la droga y de esta forma conseguir mayores beneficios.

Durante el registro, los policías localizaron una escopeta de fuego real con el número de serie limado (borrado) y la marca del arma también rascada.

Al acusado se le imputa un presunto delito de tráfico de drogas y otro de tenencia ilícita de armas, agravado este último, por haber limado la escopeta. En su mesa de ‘trabajo’ y venta de droga mataba su tiempo jugando a la videoconsola y comiendo. También se investiga los métodos de entrega y distribución utilizados por el joven cabecilla de la trama. Sus ingresos eran muy altos.

Ocho horas de registro y el joven detenido tan sólo quería un bocadillo

El registro de su domicilio y plantación de marihuana se prolongó durante horas. Durante ese tiempo, Marc V., de 25 años, pedía un bocadillo. Los agentes se lo pidieron a su padre, que regenta un bar de Son Forteza, pero éste pasó olímpicamente del tema y dejando a su hijo sin comer. Al llegar a los calabozos, la policía le entregó un bocadillo.