TW
3

Agentes de la Policía Nacional han detenido en un hotel de Valencia a un hombre de 43 años que presuntamente propinó varios puñetazos a su pareja, una mujer de 28 años, y trató de asfixiarla con una almohada, al tiempo que la insultaba.

Los hechos ocurrieron el viernes, sobra las 07:30 horas de la mañana, cuando los agentes que realizaban labores de prevención fueron alertados por la Sala del 091 para que se dirigiesen a un hotel donde al parecer se había producido una agresión de un hombre a una mujer. La víctima se había refugiado en la recepción, según han detallado las fuerzas de seguridad en un comunicado.

Cuando los policías llegaron al lugar, averiguaron que un cliente había comunicado en recepción que en una de las habitaciones se escuchaban ruidos, música alta y a una mujer llorando. Una empleada del hotel se dirigió a la habitación y, al escuchar a una mujer llorando, llamó a la puerta.

El ahora detenido abrió la puerta y dentro de la habitación había una mujer que pidió auxilio, manifestó que su pareja le había agredido y pidió que llamasen a la policía. La mujer se marchó con la trabajadora del establecimiento.

Los agentes averiguaron que la pareja se encontraba en el hotel porque se estaban mudando a Palma y ese mismo día se marchaba, pero que la noche anterior habían decidido salir a bailar un rato.

Al parecer, al regresar cogieron un taxi y la víctima mantuvo una conversación en inglés con el taxista, un hecho que le reprochó su pareja una vez llegaron a la habitación. En el transcurso de la discusión, el sospechoso presuntamente propinó a la mujer varios puñetazos, la llamó «puta» y «perra» y le colocó una almohada en la cara supuestamente con la intención de asfixiarla.

Después, el hombre se dirigió al cuarto de baño y la víctima le siguió para recriminarle los hechos. En ese momento, al parecer metió a la víctima en la ducha y comenzó a echarle agua al tiempo que le daba puñetazos. Fue en ese momento cuando la empleada llamó a la puerta y la víctima aprovechó para pedir auxilio.

Los policías inspeccionaron la habitación y comprobaron que estaba revuelta y que la almohada presentaba restos de sangre. Finalmente, detuvieron al hombre como presunto autor de un delito de malos tratos en el ámbito familiar. También averiguaron que se encontraba en situación irregular en España.

El detenido, con antecedentes policiales, ha pasado a disposición judicial, que ha decretado medidas cautelares.