Los hechos ocurrieron en una hamburguesería de la calle General Riera de Palma. | Alejandro Sepúlveda

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El propietario de una hamburguesería de Palma ha sido condenado a dos años de cárcel por dar un botellazo en la cabeza a un cliente que no pagó las cervezas que tomó. El acusado indemnizará a la víctima con 1.493 euros por las lesiones ocasionadas.

La agresión ocurrió el 23 de julio de 2018 en un establecimiento de la calle General Riera. La jueza declara probado que la víctima estaba tomando unas cervezas y jugando en la máquina tragaperras del local. Tras apostar todo el dinero que llevaba comentó al dueño del bar que iba al coche para pagar las consumiciones.

Traumatismo

El acusado lo sacó del establecimiento y le propinó un botellazo en la cabeza que le provocó un traumatismo craneoencefálico. El agresor explicó en el juicio que no pegó al denunciante con una botella y que se hizo la brecha en la cabeza al golpearse con el cristal de la puerta del bar. La víctima relató que era la primera vez que iba al bar y que tomó una cerveza y luego pidió cambio. Poco después se quedó sin monedas y comentó al acusado que iba a buscar dinero al coche para pagar la consumición. Fue entonces cuando el procesado le dio un botellazo.

La jueza indica en la sentencia que si el denunciante le hubiera fracturado el cristal de la puerta lo lógico hubiera sido que fuera él quien llamara y esperara a la Policía e incluso retuviera a la víctima. Sin embargo, lo que hizo fue cerrar el bar al percatarse de que un viandante avisaba a la policía al encontrarse al hombre ensangrentado en un banco.