El joven procesado, de 20 años de edad, en un juzgado de lo Penal de Palma. | Redacción Sucesos

TW
15

Un joven aceptó este lunes una condena de un año de prisión por robarle el casco a un repartidor de pizzas en Palma a finales de enero del pasado año. El acusado forzó el candado del cajetín de la moto para conseguir su objetivo.

El procesado reconoció los hechos ante la jueza de Penal 2 y además de la pena de prisión, que quedó finalmente suspendida, tendrá que abonar al perjudicado en 94 euros en concepto de responsabilidad civil.

Candado

El robo se remonta a la noche del 27 de enero de 2019 en la calle Llorenç Riber de la capital balear. El acusado se topó con la moto del denunciante, destinada al reparto de pizzas de una conocida empresa del sector.

En ese instante forzó el candado del baúl del vehículo. En su interior se encontraba un casco, propiedad del empleado del establecimiento. El sospechoso no lo dudó y se hizo con él y salió a la carrera del lugar. Minutos más tarde, el perjudicado se dio cuenta de lo que había pasado y avisó de inmediato a la policía.

Para seguir trabajando en la empresa tuvo que adquirir un casco nuevo, por lo que reclamaba la cantidad que tuvo que desembolsar, fijada en 94 euros. Semanas después de los hechos, el joven, de 20 años de edad, fue detenido por la Policía Nacional. El empleado pudo recuperar lo sustraído. En un principio la Fiscalía solicitaba para el acusado, defendido por el letrado Iván García, un año y medio de prisión por un delito de robo con fuerza. Finalmente, y tras un acuerdo de conformidad entre las partes, la pena quedó fijada en un año. El abogado del procesado solicitó la suspensión de la condena y la Fiscalía no se opuso con la condición de no delinquir en dos años y al pago de los 94 euros.