Dos vigilantes de seguridad, frente a los accesos a urgencias de Son Espases. | Julio Bastida

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A medida que pasan los días las víctimas de la salvaje agresión registrada en la barriada de La Soledad de Palma tratan de volver a la normalidad. Fueron a comprar droga y acabaron ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Ultima Hora ha tenido acceso a sus declaraciones policiales y su relato no deja indiferente a nadie. «Aquello fue una carnicería», apuntan los chicos.

La Policía Nacional, unos días más tarde, realizó en compañía de uno de los testigos y amigo de las víctimas, una reconstrucción de los hechos. Su testifical resultó determinante para el esclarecimiento de los hechos y la detención de los violentos agresores.

Uno de los agredidos manifiesta a los agentes responsables del caso que iba en su vehículo en compañía de dos amigos, con los que había salido de fiesta. En torno a las 00:40 horas, decidieron dirigirse a la vivienda situada en el número 15 de la calle Teix, donde se ubica un punto de venta de droga al objeto de comprar cocaína, concretamente, medio gramo. (Las víctimas reconocen por escrito y en sede judicial que fueron a comprar droga).

Al llegar a dicha calle, relata que se apeó del vehículo y entró en la vivienda descrita, no sin antes percatarse de que un vehículo blanco, un Wolkswagen de color blanco se encontraba parado detrás del suyo. Después de permanecer por espacio de un minuto más o menos en el punto de venta, salió a la calle y se dirigió hacia la calle Fornaris, al objeto de encontrarse con sus amigos, donde supone que han aparcado el coche.

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Sin embargo, al llegar allí observó cómo sus amigos se estaban peleando con otros dos varones, uno de etnia gitana portando un cuchillo y otro, un sudamericano que portaba un martillo. Durante unos minutos se vivieron momentos de gran tensión y violencia extrema.

Los agresores no dudaron en clavar un cuchillo a una de sus víctimas en el pecho y, posteriormente, apuñalarlo en repetidas ocasiones por la espalda. Mientras tanto, el segundo atacante, con un martillo en la mano, no cesaba de propinar golpes en la cabeza y por diversas partes del cuerpo a los chicos. La brutal agresión llegó a su fin cuando otra de las víctimas llegó a la zona y comenzó a gritar y pedir auxilio.

Los partes médicos son demoledores. El otro herido, pronóstico grave, presentaba una herida incisa xifoidea con moderado hemotórax derecho y hemorragia pulmonar en lóbulo inferir de ese costado. Su estado es grave, peligrando su vida, observándole tres heridas inciso contusas localizadas respectivamente en el hipocondrio derecho, flanco izquierdo y paravertebral izquierda de unos 3 o 4 centímetros de longitud de bordes netos y con sangrado activo. Las víctimas ingresaron en la UCI.

Por su parte, los dos detenidos por este episodio de violencia extrema, identificados como Juan B.M., y Angelo Antonio D.M., de 26 y 27 años, fueron enviados a prisión de forma preventiva tras ser puestos a disposición judicial.